
Cien años de historia como envoltorio de una cesta llena de partidos, goles, anécdotas, títulos, grandes jugadores y una tradición que perdura a través de las décadas. El Estadio San Mamés cumplió el pasado domingo su centenario tras aquel lejano 20 de enero de 1913 que vio la primera piedra de las que constituirían el fortín del Athletic Club. No cumplirá 101: no al menos el viejo estadio ya que, sólo a unos pocos metros, se está erigiendo el nuevo y moderno campo del club rojiblanco que sustituirá al antiguo. Se llamará San Mamés, igualmente. ¿Pero de dónde proviene este nombre? ¿Y por qué a los futbolistas del Athletic se les conoce como Los Leones? Ambas denominaciones están relacionadas, y en este post encontraremos las respuestas.
En esta historia no hay balones, botas ni goles de por medio. Tampoco el apodo de León viene a través de una metáfora con la que describir la garra de los futbolistas que a lo largo de su historia han vestido la zamarra rojiblanca, aunque bien podría. Para descubrir el origen de San Mamés debemos remontarnos, según cuenta la leyenda, al año 258, en Cesarea de Capadocia (hoy Turquía) cuando nació el niño Mamés en una familia que cometió el pecado de ser cristiana en tiempos de persecución por parte de los romanos. Fue por este motivo por el que Mamés se quedó huérfano a los 15 años, siendo acogido por una acaudalada viuda llamada Amnia.









