La última vez que Mourinho no puso de titular a Xabi Alonso, el Madrid tiró la liga. Eso se decía después del 1-0 en el Reyno de Navarra, cuando el cerebro del Madrid tuvo que entrar a la desesperada, suplente por una gripe. Entonces, los madridistas estaban muertos en el torneo de la regularidad, según algunos. Esta noche, como en el Amanecer de los Muertos, los blancos duermen a tan sólo dos puntos del líder después de ganar al Levante. Ahora vuelve a haber vida. Y la hay incluso sin organizador y con un delantero que ha roto su maldición con el gol.
Tampoco han contado de inicio con el talento de Özil, probablemente el jugador más clarividente del equipo, que ha dejado su sitio a un Kaká inexistente. Mou ha encomendando la creación a un doble pivote poco pelotero como es la pareja Lass-Khedira. Aún así, el conjunto merengue ha ganado con mucha comodidad a un Levante más preocupado de no encajar 8 goles que de puntuar en el Santiago Bernabéu.


Ya apunte lo que pensaba cuando creía que el problema de los jugadores del Levante con sus dirigentes, se había solucionado. Al final todo va a resultar ser un engaño realizado para que la huelga que pudieran llevar a cabo no perjudicase a la liga, ya que dos jornadas sin presentarse, motivaba su descenso automático y la anulación de todos sus puntos, con lo que los puestos de descenso podrían modificarse. Nadie lo quería. Ni dirigentes, ni jugadores. Por eso retrasaron todo con falsas promesas, para evitar que el Levante se ajustara a la ley de huelga (se necesita un mínimo de doce días, creo, para que la huelga sea legal, y ya se encontraban fuera de tiempo). Y además, ahora parece que no hay dinero, y si les pagan, será la mitad de lo que tienen pendiente por cobrar.

Llegó como 


