feed

Liga Argentina

A ritmo de Tango: la crisis ética del fútbol argentino

9 comentarios

Grondona y Cristina

Este viernes debería volver a echar a rodar la pelotita en Argentina con el comienzo del Apertura. Sin embargo, no es buena época para aquel fútbol, inmerso en una crisis de considerables dimensiones, fruto de una irresponsable gestión por parte de unas dirigencias que, salvo en contadas excepciones, nunca se han preocupado en cuadrar cuentas y siempre han jugado con unos márgenes de maniobra mucho más permisivos de lo que debieran. Y en el trasfondo de todo este huracán que sacude los campos argentinos y que ha retrasado el inicio de la competición una semana, se encuentra Julio Grondona, el mandamás de la AFA, un peso pesado en FIFA, vicepresidente, y un auténtico capo que maneja el fútbol de su país como el salón de su casa.

Pero comencemos por el principio. La historia es simple. La mayoría de los clubes argentinos, excepto Vélez, Estudiantes y Lanús, deben dinero a sus jugadores. Montan proyectos deportivos que son incapaces de sufragar económicamente. Ahí está la madre del cordero. Los futbolistas se quejan, acuden a agremiados, y agremiados alza la voz… Pero entonces aparece la AFA, organizadora de los torneos, que siempre calma las aguas y solventa los problemas de los clubes. Es un círculo cerrado. La AFA no es caritativa porque sí. Grondona es elegido por los presidentes de los clubes. Elección tras elección, resulta victorioso de forma unánime. Es lógico que luego él tenga que devolver favores a los que le mantienen en el cargo. Así funciona el juego, un sistema que llena de barro y mal olor la competición argentina, dando pie al todo vale. El fútbol argentino con Grondona al frente tiene mucho de mafia.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

A ritmo de Tango: un Apertura con inusuales favoritos

1 comentario

Salvio

Arrancó la semana pasada el fútbol en Argentina, después del retraso producido por las deudas de los clubes y el cambio de operador televisivo en la retransmisión de partidos, interviniendo el gobierno, en connivencia con la AFA, para limpiar las sucias cuentas de los clubes y dar un golpe de muerte al Grupo Clarín, que se queda sin fútbol, por la oposición que ha hecho a los Kirchner. Después de un invierno austral en el que las turbulencias llegaron al mercado estas últimas semanas, queda la sensación que el nivel competitivo es bastante menor que el del pasado Clausura, con las marchas de futbolistas de la talla de Bergessio, Pastore, Defederico, Zuculini, Palacio, Pepe Sand, Andújar, Forlín, Falcao o el Rolfi Montenegro al extranjero, quedando un poquito más devalorizada una liga que pierde peso de forma alarmante.

Poco han cambiado las cosas en Argentina. Los tres equipos más fuertes, curiosamente los más saneados económicamente, continúan siendo Estudiantes, Vélez, actual campeón, y Lanús. El Pincha, que este fin de semana juega el gran clásico de La Plata, mantiene el bloque. Perdió a Andujar bajo palos y a la Gata Fernández, pero siguen Verón, Boselli, Desabato o Angeleri entre otros… Vélez tiene un equipazo, apenas ha perdido a Lavirrey, pero ha traído a un clásico como Rolando Zárate. Mantiene a su goleador en el Clausura, Hernán López, y a hombres fundamentales en la consecución del título como Nicolás Otamendi, Emiliano Papa, Maxi Morález, Franco Razzoti y veteranos tales como Cubero, Zápata o Sebastián Domínguez. Sin duda, estamos ante un favorito claro. Y luego está Lanús, que siempre está desde que el español Ramón Cabrero iniciara un fabuloso proyecto deportivo basado en la cantera y las ventas a su debido tiempo, que ahora dirige con éxito Luis Zubeldía. El Granate vendió al mejor goleador del fútbol local de los últimos años, el eficaz Pepe Sand, pero ha traído a Salcedo, que en la primera fecha hizo un doblete. El paraguayo, que no triunfó hace unos años en River, parece que puede acoplarse muy bien al equipazo del Sur, que tiene entre sus filas a Fritzler, de lo mejorcito en el centro del campo en Argentina, el espectacular Eduardo Salvio (en la foto), convocado, pese a sus 19 años, por Maradona para jugar ante Brasil, Sebastián Blanco, y otros tantos jóvenes nacidos de la fábrica grana, además de contar con la vuelta de un símbolo de la casa, como Pelletieri. En definitiva, podemos decir sin temor a duda que estamos ante tres equipos con serias papeletas para competir por todo, porque apenas han variado sus plantillas y siguen jugando a lo mismo, tienen una filosofía de juego clara de la que carecen los demás.

Leer más

Anunciate aquí

A ritmo de Tango: cuando Ortega para el fútbol...

3 comentarios

Ortega

En la fecha en la que Estudiantes humilló, otra vez más, a Gimnasia en el encantador clásico de La Plata, en la fecha en la que Vélez reafirmó su poderío de campeón, en la que Boca zafó de una bestia negra moderna como Lanús… En esa fecha volvió el Burrito Ortega, el genial enganche diferente, el potrero que rompe las líneas con la pelota cosida al pie, valiéndose de la picaresca envuelta de calidad. Sí, volvió Ortega, otra vez más, cuando River más lo necesitaba. Después de perder ante Banfield en la primera jornada, los millonarios tenían que ganar por fuerza en casa a Chacarita, pero la realidad es que a media hora del final caían 2-3, pese al golazo de falta del Enano Buonanotte en la primera parte.

En el caos de Gorosito, que coloca a Ortega, Gallardo y al Enano en la línea de tres cuartos y a Ríos, muy mediocre para River, arriba, Ortega puso el sentido común, salvándole la cabeza a su entrenador. Después de su paso por Independiente de Rivadavia, tras pelearse con Simeone, el Burrito ha vuelto con ilusiones renovadas a casa. Las dudas en torno a congeniar a dos egos tan grandes como Gallardo y Ortega persisten, pero ambos jugadores tienen una chistera en el sombrero y cuando gozan de su día de gracia son capaces de cambiar la historia del más enrevesado de los partidos.

Leer más

A ritmo de Tango: Julio César Falcioni vuelve a encontrar su lugar en Banfield

1 comentario

Tanque Silva y Sebas Fernández

Hay entrenadores que nacen para banquillos específicos, o al menos eso parece. Julio Cesar Falcioni nunca defendió los tres palos de Banfield, como guardameta se hizo grande en Colombia, marcando una época de esplendor en el América de Cali, aunque también hizo sus pinitos en Vélez, club de debut. Su concepción del fútbol, vista desde atrás, le hizo desarrollar en su faceta de técnico un sistema netamente defensivo, donde lo importante es asegurar la meta para salir a la contra. Nunca engañó en su metodología, pero los resultados no le acompañaron hasta que en 2003 llegó al Taladro y armó un equipo compacto y severo que rozó la gesta en 2005.

Falcioni clasificó a Banfield para las Copas y en el primer semestre de 2005 lo llevó hasta cuartos de final de la Libertadores, quedando subcampeón en el Clausura. Ese Banfield, con hombres como Barbosa, San Martín, Leiva, Andrizzi o Bilos, se enmarcaba con un rígido 4-4-2, en el que dos jugadores se dedicaban a destruir, más que a crear, un volante era poco creativo y sólo había un hombre de banda con fuerza y potencia, del tipo Bilos, para tener a dos hombres arriba. Todo eso con una defensa bien fijada, con laterales que descartaban la opción de ayudar en el ataque. Nunca engañó a nadie Falcioni, siempre fue de frente con su sistema, pese a lo que se comentase de él, pero su exitoso paso por Banfield comenzó a diluirse en Independiente, primero, Colón y Gimnasia. Este invierno austral firmó de nuevo por Banfield y su misticismo en el Florencio Sola continúa…

Leer más

La flama de Martín sigue ardiendo

7 comentarios

martinpalermobocajuniors.jpg

Pasó sin pena ni gloria por la Liga. Llegó como estrella y se marchó como estrellado. Le costó al Villarreal 1.200 millones de las antiguas pesetas. Aquello ocurría en 2001, cuando Martín Palermo tenía 27 años, acababa de meterle dos goles al Real Madrid en la Copa Intercontinental y varios de los clubes más importantes de Europa se lo rifaban. Sin embargo, terminó en el por entonces modesto conjunto castellonense, en el que no pudo ofrecer el abanico de goles que hizo volar a los hinchas de Boca Juniors y en el que quedó marcado por una estúpida lesión producida al caerle un muro de hormigón en la pierna y dejarle fuera de los terrenos de juego seis meses.

El Palermo que transitó por Villarreal, Betis y Alavés pasó demasiado desapercibido para lo excéntrico que se había mostrado, o así nos lo hacían ver, en Argentina. Y lo cierto es que tras su frustrante paso por el Viejo Continente y su, cómo no, regreso a Buenos Aires, se volvió —se vuelve— a ver la mejor versión del ya veterano delantero. A sus 35 años (en noviembre cumple 36) sigue siendo el protagonista en la punta de ataque xeneixe. Como antaño, junto a Román Riquelme, sigue demostrando que su sangre está teñida de gol. A pesar de su edad, sigue estando en boca de todos. Maradona le ha vuelto a llamar para la Selección y tras anotar uno de los golazos de la temporada en el campeonato argentino el pasado fin de semana, se perfila como titular en el choque entre Argentina y Perú.

Leer más

A ritmo de Tango: sólo quedan los más grandes

2 comentarios

Riquelme y Palermo

Al fútbol argentino sólo le quedan sus viejos gigantes, ancestros sí, pero gigantes. Antes un Superclásico estaba lleno de talento, eran duelos de poder a poder con excelencias y portentosas acciones… ahora sólo queda la casta y la fiereza con la que se juegan esos encuentros, dando más, el triple, de lo que se tiene. Boca y River no reinan como antes, tampoco los otros tres grandes. Es la imagen de la vulgarización en la que nada el fútbol argentino. Pero no quiero extenderme en lo mismo. Al menos aún quedan hombres que nos hacen revivir tiempos mejores, como ocurrió ayer en El Monumental.

Con siete puntos, a catorce de la punta, el River de Astrada, solución que parece mejorar, sólo un poco, el caos que dejó Gorosito, recibía a su más eterno rival. Boca tampoco comenzó muy bien, pero llegaba al súper con tres victorias al hilo, por lo que la condición de favorito de los xeneizes era clara. Sin embargo, como sabemos, en este tipo de encuentros una vez que rueda el cuero nada importa y fue River el que más coqueteó con el triunfo.

Leer más

A ritmo de Tango: Sensini dibuja un campeón desde la locura de Bielsa

0 comentarios

Sensini

La historia del fútbol nos regala millones de anécdotas y coincidencias… Muchas coincidencias. Me dispongo a contar en este post la historia de Roberto Sensini, que actualmente entrena a Newell’s y tras un Clausura muy discretito tiene a la Lepra colíder del Apertura con el Banfield de Falcioni, en un torneo tremendamente abierto en el que puede ocurrir cualquier cosa, puesto que Vélez, el equipo con más potencial, está a sólo dos puntos de la cabeza y Estudiantes y San Lorenzo sólo a tres. No busque el lector a más grandes, porque no los encontrará. Y, ojo, que este fin de semana Racing goleó en casa a Atlético Tucumán, después del frustrado pase de Matheus. En fin, la Academia…

Pero volvamos a Sensini. Este gran central parece que por fin comienza a triunfar en el mundo de los banquillos, después de un comienzo complicado. Tuvo la difícil papeleta de tener que dirigir en el Estudiantes post Simeone, con un equipo que se había desgajado con múltiples traspasos a Europa. No le fue bien y el club que más le dio en Argentina, Newell’s, pensó en él para que asumiera en el anterior Clausura. Aquel torneo fue de transición y en este Apertura las cosas marchan y de qué manera, pese a que el equipo rosarino no cuenta con estrellas ni jugadores de relumbre.

Leer más

A ritmo de Tango: Pablo Lugüercio, una historia de coraje y amor

2 comentarios

Lugüercio no celebra el gol

No crea el lector que le hablo en este post de un jugador repleto de talento, de un futurible para Europa. No, Pablo, el Payaso, Lugüercio no es el eterno nuevo Maradona, para nada. Pero el fútbol tiene historias bonitas que merecen ser contadas. Y ahí va la suya. Luguercio es el clásico delantero que no mete goles. Suena paradójico, incluso ridículo, pero es así. Porque, aunque se crea lo contrario, hay delanteros que son enormemente válidos, pese a que no marcan goles, o al menos no hacen 20 por temporada, sino siete u ocho. Podríamos compararlo, muy de lejos, claro, con el Carlos Tévez de Europa, un batallador, el hombre que todo entrenador quiere en su equipo para presionar la retaguardia enemiga, un infatigable empedernido que hace de la garra su mejor arma.

Lugüercio tiene 27 años. Su carrera futbolística tiene pocas luces, aunque las tiene. Todo comenzó para él en las inferiores de Estudiantes. Paso a paso llegó al primer equipo en 2001. Permaneció en La Plata hasta 2005, donde inició una provechosa experiencia en Perú que le vino muy bien para madurar. Regresó a Estudiantes y Simeone lo abrazó como a un hijo, dado que cumplía las características que tanto aprecia el ex internacional. No le regaló la titularidad pero se convirtió en el número doce. Cuando Simeone en aquella época decía que Estudiantes salía con el cuchillo entre os dientes, todo el mundo pensaba en el Payaso. De hecho, jugó como titular aquella final excepcional en el campo de Vélez, en la que Estudiantes dejó sin Apertura a Boca en diciembre de 2006.

Leer más

A ritmo de Tango: arranca el Clausura con Racing repleto de ilusión

3 comentarios

La gente del Cilindro disfruta con la victoria

Es inevitable que cuando un equipo no cesa de sufrir en los últimos torneos e incluso se juega la permanencia en Primera hace dos veranos, su gente se ilusione a poco que el sol se dibuje en el horizonte. Racing es hoy un bonito sueño y el fervor que está levantando estos días entre los suyos no se puede contener, por más que su entrenador, Claudio Vivas, el segundo de toda la vida de Bielsa, intente frenarlo. Comenzó este fin de semana el Clausura con los favoritos de siempre: un River que viene de dulce en la pretemporada, aunque bajo mi punto de vista tiene poco que hacer, el Boca de un Riquelme revitalizado, el sorprendente campeón del Apertura Banfield, el San Lorenzo de Simeone, el Estudiantes de Verón y, por supuesto, el regular Vélez del Tigre Gareca, que ha reforzado su excepcional plantillón (Maxi Morález, Hernán López, Cristaldo o Nicolás Otamendi, entre otros), con el goleador del Apertura, el héroe de Banfield, el Tanque Silva.

Sin embargo, entre todos ellos se ha colado Racing. Hay que reconocer que desde que accedió a la presidencia, Rodolfo Molina ha intentado implantar sensatez al entorno blanquiceleste. Lejos de lo que hacía la antigua gerenciadora, abandonó la idea de montar un equipo nuevo cada seis meses, persiguiendo el objetivo de construir un verdadero conjunto con paciencia. Bajo el mando de Vivas, que cogió a Racing cuando estaba seriamente golpeado en el Apertura, a comienzos del pasado mes de noviembre, la Academia ha ido creando un patrón identificable de juego, jugando con un 4-3-3 claro. En el Apertura llegó a hacer buenos encuentros y era de esperar que si se acometían buenos fichajes en el verano austral, el nivel debía subir. Y vaya si así ha sido.

Leer más

A Ritmo de Tango: Vélez es la referencia... con estabilidad

2 comentarios

Silva marca

Hace mucho ya de aquel Vélez de Bianchi y Chilavert. Aquel equipo que arrasó en Argentina y ganó la Libertadores en los años noventa, dejando un sello imborrable para la gente del Fortín. Lejos de los clásicos circuitos turísticos de los estadios bonarenses, el José Amalfitani es, o al menos eso dicen los propios porteños, el mejor estadio de la ciudad después del de River. Ver fútbol en sus gradas es un gustazo, porque desde todos los sitios la óptica es excepcional. Y ahora mucho más, cuando el equipo de Liniers día tras día se consolida como la principal referencia del fútbol argentino, con permiso de los dos grandes, que andan vulgarizados, sobre todo River, y Estudiantes.

Desde que llegó Ricardo Gareca, justo ahora hace un año, Vélez ha cambiado de raíz. Gareca fue un delantero correoso y luchador que triunfó en muchos equipos y es recordado, sobre todo, por el tanto que le hizo a Perú en las Eliminatorias para México 86, que clasificó a la Argentina de Bilardo de forma agónica al Mundial. En Vélez jugó más de tres años en la etapa final de su carrera, debido a que siempre se reconoció hincha del Fortín. Cuando más tarde colgó las botas en Independiente, con quien salió campeón en el Apertura 94, inició una dilatada carrera como técnico que le llevó a buscarse la vida en Colombia y Perú. Muchos años después, ya en casa, su casa, gracias, entre otras cosas, a la recomendación de Bianchi, Gareca ha logrado por fin el respeto del fútbol patrio.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL