AC Milan y FC Barcelona firmaron tablas sin goles en el partido que anoche disputaron en San Siro, ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League. Un encuentro con una primera parte bastante animada y una segunda en la que el ritmo fue decreciendo sin parar. Dictará sentencia el Camp Nou, donde el Barça nunca ha perdido una eliminatoria después de empatar a cero a domicilio.
Tal y como ocurrió en el doble duelo de la primera fase, el Milan comenzó como una jauría de perros pero le duró poco su rabia. A los de diez minutos, no habiendo encontrado carne en sus dentelladas, Allegri ordenó que tubicines y bucinatores tocaran a repliegue. Dos líneas de cuatro muy juntas, concentrándose en el juego interior y basculando en conjunto, con Ibrahimovic en punta iluminando como un faro. En los periódicos dicen que también jugó Robinho, yo no pondría la mano en el fuego a semejante afirmación…











