
Son las cosas que tiene el fútbol: si el pasado martes, en la eliminatoria copera entre Racing de Santander y Córdoba, el árbitro no hubiese señalado el dudoso penalti que presuntamente cometió Christian Fernández y el partido hubiese concluido con 3-0 en el marcador, el Racing estaría en octavos de final y Miguel Ángel Portugal respiraría algo más aliviado –-no mucho más, no nos engañemos—, pero con ese gol marcado en el último minuto de la prórroga que dio el pase al Córdoba, Portugal se halla de nuevo en el disparadero y un alto porcentaje de la afición santanderina pide la cabeza del técnico racinguista.
No viene del martes, de hace un par de jornadas ni tampoco de principio de temporada. Viene de lejos. El Racing completó un mes de enero extraordinario perdiendo apenas puntos en liga, acercándose a la zona europea y llegando a semifinales de Copa. A partir de ahí, la nada. El equipo entró en una dinámica más negativa imposible que lo llevó a jugarse la permanencia en la última jornada ante el Sporting en El Sardinero. Aquella mala racha y la apatía del equipo durante aquellos meses, además de su mediocre trayectoria como local donde al socio le costaba ver una victoria de su equipo Dios y ayuda, no se le perdona a Portugal.




Hoy nos hemos levantado con Sergio Canales ocupando la portada de los dos periódicos deportivos de más tirada de nuestro país. Ambos con declaraciones exclusivas del jugador, pero uno de ellos con una portada más llamativa, la del diario
Esta noche, a partir de las nueve, pocos hablarán de lo que haya sucedido en el resto de la jornada. Está claro que el 
Sin rencor, con una ovación, con un alarde de olvido o simplemente de apoyo hacia el eterno 23 blanquiazul. Así recibió Cornellà-El Prat a Raúl Tamudo el día de su regreso a un campo de futbol después del toma y daca que mantuvo no hace mucho con el club y que le valió para ser excluido de las últimas cuatro convocatorias de Pochettino. El argentino lo incluyó en la lista para el choque ante el Getafe, en el que el Espanyol debía remontar un 2-0 en contra si quería pasar a octavos de la Copa del Rey. Sin embargo, no bastó la presencia del veterano ariete para dar la vuelta a la eliminatoria. Pese a sus ganas e involucración, los pericos sólo empataron a uno ante el cuadro de Míchel, que además se pusieron por delante gracias al tanto de Soldado. Iván Alonso empató antes del camino a los vestuarios, pero en la reanudación el marcador ya no se movió y en la siguiente ronda estarán los azulones.

