Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

No sin suspiros. No sin un maratón de sprints. No sin el corazón en un puño. No sin dejarlo todo en el césped. No sin un público espoleándolo. No sin fe. No sin ilusión. No sin perseverancia. No sin dejar de correr. No sin todo eso y sin otras tantas cosas encomiables, el Espanyol ha vuelto a ver salir el sol poco después de estar semi ahogado en un charco de lluvia llamado desaliento, llamado derrota. Con un aluvión de nerviosismo, de estar afincado al desastre, Mauricio Pochettino se hizo cargo del cuadro perico. Hoy, después de haber rezado a la Moreneta, después de dejarse la piel sobre un campo de fútbol, los pericos tienen motivos para seguir animando. La salvación, que hace nada estaba a ocho puntos, está ahora a cinco que podrían ser cuatro si el Sporting de Gijón pincha en el Ruiz de Lopera. El Espanyol, más tarde que pronto, se inscribe a la permanencia.
El Espanyol ocupa ahora mismo la penúltima posición de la tabla. Respecto a hace una semana, los de ‘Poche’ han escalado una posición y con la de este domingo ya son tres las jornadas que no conoce la derrota. Sin duda, una muy grata noticia para los blanquiazules, que aunque sigue medianamente lejos, ven más cercana la clasificación. Sobre todo, triunfos como el conseguido ante el Racing de Santander en casa (1-0) lo que hacen es inyectar de optimismo un plantel hasta hace nada sumido en la depresión y que caía en picado. Ganar a los cántabros no fue tarea fácil. El gol se hizo esperar, pese a las constantes intentonas, pero lo peor vino tras la consecución del tanto. El miedo a perder, el miedo a encajar un gol que le alejase definitivamente de la máxima competición tras tantos años, quedó plasmado en la actitud de los futbolistas pericos, que supieron reaccionar con éxito al asedio que sin fortuna intentó el Racing.
Leer más