
Un año más la FIFA ha mantenido la fecha que obliga a las selecciones nacionales a jugar un partido amistoso en pleno mes de Agosto y a pocos días de empezar las competiciones europeas (o recién comenzadas). Un amistoso incómodo, que no le viene bien a nadie más que a las pequeñas selecciones que, como Puerto Rico, tienen la posibilidad de jugar noventa minutos con un laureado combinado como es el español.
El impacto de este incómodo partido podría ser minimizado si la RFEF buscase un amistoso en un lugar no demasiado alejado de nuestras fronteras. Pero claro, estando nuestro fútbol en manos de Ángel María Villar, lo que toca es hacer caja y seguir comprando votos para un futuro intento de traer el Campeonato del Mundo a España, tras su doble fracaso hace un par de años perdiendo los Mundiales de 2018 y 2022 en favor de Rusia y Qatar.






La Copa Confederaciones que tendrá lugar del 15 al 30 de junio de 2013 en Brasil ha conocido hoy sus enfrentamientos. España, vigente campeona de Europa, ha sido encuadrada en el Grupo B, donde se medirá en el debut a Uruguay, el jueves 16 y posteriormente a Tahití y al campeón de la Copa de África, adversario que no conocerá hasta el mes de febrero y que saldrá de 16 selecciones entre las que destacan las favoritas, Costa de Marfil o Ghana.


