El runrún sobre Luis Fabiano ya es un hecho oficial. Hacía tiempo que se hablaba de la salida del brasileño. Juventus, Manchester. Fueron algunos de los grandes con los que estuvo vinculado según la prensa de un sitio u otro. Los rumores daban por hecho un cambio inminente. El de la liga española por la italiana, inglesa o brasileña. Cuando el río suena agua lleva, dice el sabio refrán. Efectivamente, Luis Fabiano es desde este viernes nuevo jugador del Sao Paulo.
La noticia se hizo pública entre la tarde noche de ayer. Representantes de ambos clubes se reunieron en un hotel de Sevilla para sellar el acuerdo. Los nervionenses recibirán 7’6 millones de euros por la venta del ex del Sao Paulo. Cifra que aparece en la web de la entidad paulista. O fabuloso vuelve al club donde comenzó a hacerse un nombre. Para bien por su fabuloso olfato goleador y su velocidad, que le valieron el salto al Viejo Continente y a la canarinha. Para mal por su actitud y algunas peleas en el campo, como contra el River Plate, que le valieron el apodo de “chico malo” en el fútbol de su país.


Las pretemporadas siempre se hacen duras. Los jugadores vuelven después de varias semanas de vacaciones y tienen que entrenar a fondo para lograr una buena base para todo el año. Las sesiones intensivas por la mañana y por la tarde apelmazan las piernas, y todos necesitan varias semanas de entrenamientos y partidos amistosos para ir cogiendo ritmo y recuperar el nivel. Todos, excepto algunos elegidos.
Un gol de Diego Capel en el inicio, y otro de Jesús Navas que ponía la sentencia a poco del final, han dado la victoria al Sevilla FC en la Copa del Rey ante un Atlético de Madrid que acusó el cansancio acumulado durante toda la temporada. Ese primer gol a los cuatro minutos puso el partido muy cuesta arriba a los de Quique Sánchez Flores, mientras que el Sevilla solo tuvo que emplearse a fondo en defensa para lograr la quinta Copa del Rey de su historia.

