Hoy los aficionados del Sporting de Gijón están de enhorabuena. La razón, la ampliación de contrato de su entrenador, Manolo Preciado, que ha firmado por dos temporadas más y, salvo incumplimiento del mismo, se convertirá en el técnico que más años ha pasado al frente del conjunto asturiano.
La continuidad del cántabro es una gran noticia para el Sporting, pues mantendrá a un hombre que en las cuatro campañas que lleva en Gijón ha sabido reflotar a una club sin identidad cuando él llegó, que navegaba sin rumbo por el pozo de la Segunda División y que veía el regreso a la máxima categoría como algo parecido a una utopía.
Preciado logró cambiar el color del paisaje. Olvidar poco a poco el infierno para caminar por las escaleras del cielo y subir a una nube de la que ahora nadie quiere bajar. Con el ex técnico del Levante y Racing de Santander, Gijón vio volver a su equipo a Primera una década después. Con el cántabro, el optimismo está garantizado, las ganas de no arrojar la toalla, también.











