Un 'hat-trick' de Higuaín frena la agresividad del Valladolid
Uno de los atractivos de la jornada estaba en ver cómo reaccionaba el Real Madrid tras su eliminación europea, y con la presión añadida de saber que el Barça había vencido en su encuentro ante el Valencia. Los de Pellegrini demostraron que lo que les falta para ser cien por cien competitivos en Europa, les sobra para ir salvando los puntos jornada tras jornada en la Liga sin despeinarse. Quedó patente en el José Zorrilla al vencer por 1-4 al Valladolid.
Un Valladolid que arrancó el partido con una tensión, empuje y presión que tuvo durante un buen tiempo al conjunto blanco contra las cuerdas y con un penalti de Sergio Ramos que Mejuto dejó sin señalar (al igual que otro en la segunda parte con el mismo protagonista). Esa tensión era justo lo que pedía su capitán Marcos con las polémicas declaraciones de principio de semana. Sin embargo, está por ver si dicha tensión y entrega está vinculada a una reacción del equipo, o a la motivación de tener delante al Real Madrid. Si fuera esto segundo, hablaría muy mal de unos jugadores que últimamente se han mostrado demasiado indolentes. Eso sí, no debería confundirse tensión y dureza con agresividad exagerada. Por momentos los pucelanos rozaron el límite, e incluso lo sobrepasaron como en la escandalosa entrada de Nivaldo a Cristiano Ronaldo.


El Valladolid vive, temporada tras temporada tras subir a Primera en 2007, a caballo entre la zona templada, los puestos de descenso y alguna posibilidad, durante el transcurso de la misma, de acariciar la franja europea. Es en esta época, y después de un mal resultado a poder ser, cuando empiezan a asomar las dudas sobre el equipo y su capacidad para salir del bache. Pero el cuento vallisoletano suele siempre terminar en final feliz, con las metas alcanzadas. Como sucedió en 2008, como ocurrió en 2009 y como muy probablemente vuelva a pasar este curso.





