
El próximo Mundial del 2010 que ha de disputarse en Sudáfrica, representará para el país el evento futbolístico más importante de su historia. ¿O no? Tal vez muchos ciudadanos sudafricanos prefieran destacar, más allá de la magnitud económica y mediática que representa una Copa del Mundo, la magnitud humana que representó en su día el pequeño torneo de fútbol organizado en la infame prisión de Robben Island.
En esta isla, situada en la costa cercana a Ciudad del Cabo, iban a parar los opositores políticos al gobierno en la época del apartheid, entre los cuales por supuesto también estuvo Nelson Mandela durante 18 años. El que luego sería presidente del país, pudo ser espectador de lujo de la lucha de los prisioneros por organizar su propia liga de fútbol dentro del presidio. Durante años, los reos pidieron poder practicar deporte, más allá de su cometido habitual de picar piedras, recibiendo un día sí y otro también la oposición de las autoridades. Éstas eran conscientes de que cualquier forma de organización entre los movimientos políticos contrarios al régimen tenía que ser evitado, así como los prisioneros sabían que si podían organizar un torneo de fútbol con reglas estrictas, también podrían ser capaces de llevar las riendas de su país.
Finalmente, sobre todo gracias a la presión ejercida por Cruz Roja Internacional, las autoridades cedieron y se creó la Makana Football Association en 1966, que organizó los torneos de fútbol en la prisión de Robben Island hasta 1991. Desde el principio los organizadores querían demostrar que eran capaces de crear un organismo completo y serio, por lo que aplicaron estrictamente las reglas FIFA. La liga se dividió en tres categorías según el nivel de habilidad de los jugadores, y la competición contaba con entrenadores, mánagers, árbitros y preparadores de entre los 1400 presos. Los partidos se disputaban todos los sábados durante nueve meses, hasta la llegada del verano. La liga contaba también con diferentes comités, que se ocupaban de asuntos referentes a disciplina o mantenimiento.
“El fútbol nos reavivaba y nos hacía sentir que éramos seres humanos, porque sin el deporte, la vida sería frustrante. Pero el deporte nos hizo sentir organizados y todos éramos hermanos. Fue un factor de unidad”, explica uno de los prisioneros. Y es que los presos eran principalmente militantes de los partidos opositores al régimen del Congreso Nacional Africano y el Congreso Panafricano, que también tenían serias discrepancias entre ellos. Durante el torneo, sin embargo, ambos grupos pudieron jugar y colaborar juntos por primera vez. Entre los organizadores del torneo, estaban algunos de los futuros líderes de la nueva Sudáfrica: Walter Sisulu, Dikgang Moseneke o Steve “Tangana” Tshwete.
Esta pequeña historia y todo lo que concierne a la creación del torneo y de su desarrollo serán narradas en la película “More than a game”, que se estrenará en Sudáfrica en las próximas semanas.



Comentarios
preciosa la historia. la película que mencionas es la que ha escrito john carlin? (creo que ésta es otra, ya que trata sobre el mundial de rugby, pero también debe ser muy interesante)
interesante
El director es Anant Singh, coproducida por el historiador americano Chuck Korr. Se estrena el próximo 23 de Noviembre, en el marco de diversos actos en torno al sorteo preeliminar del Mundial del 2010 en Durbán.
http://es.fifa.com/worldcup/organisation/media/new...
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