Cuando el seguidor deja de seguir, diga usted que muy mal anda la cosa. Es más, diga que peor va cuando el seguidor olvida cuánto le costó la entrada o el abono, y, sin más crisis que la de la fe, toma hacia abajo las mismas escaleras que apenas una hora antes subió un tanto ilusionado. Pero claro, no crean que siempre lleva razón aquél que sube para bajar antes de tiempo, que la paciencia en el fútbol dura unos tres silbidos y medio. A veces, la idea es no pillar atasco, y justo hay quien se apresura a bajar, aunque para entonces se haga, como la luz, la victoria. Mas no hablamos de esos casos.
No sé bien si compadecerme de quienes intento describirles o si criticar su actitud. El mal del fútbol de a pie es la impaciencia: la del grito grosero y temprano, la del insulto de siempre, la del silbido cansino, la de las manos frías y la boca caliente… La protesta es un derecho del socio, el seguidor y la persona libre. Pero, a menudo, también es el defecto de quien no se analiza a sí mismo. Aquel que busca en el campo liberarse de una mala vida acaba gritando a los cuatro vientos lo que calla contra su mujer, su suegra o su vecino. O bajando las escaleras antes de tiempo, en busca del bar de turno; del pijama y la comida, vamos.
Cómo criticar al ‘pobre’ trabajador que da dinero por ver fútbol: pues criticándolo, oiga. Que una cosa es que este deporte esté sobredimensionado, y otra es que el seguidor quede libre de reproches. Hay casos más que justificados, en los que una queja de viva voz a veces se tercia poco para lo que debiera ser. Pero la impaciencia acaba en desesperación mucho antes de que la esperanza pueda enviarle alguna señal al ánimo, y entonces el futuro se antoja negro.
Dos cosas están claras: que el fútbol es una excusa para desahogarse y que el ser humano no aprende fácilmente. De lo contrario, no es lógico que una grada siga pidiendo dimisiones de técnicos como quien exige respeto. Será que todos quieren ser como este Barcelona, o será que el fútbol en la grada común no es cosa de sibaritas, sino de obreros tan acostumbrados a luchar que luchan incluso cuando y contra quien no deben. Es la cosa de que el fútbol sea tan popular, que suele ser suficiente con que rueden cabezas de títeres; mientras, los tiranos se mantienen manejando hilos, provocando la desesperación del pueblo, que una y otra vez pierde las formas.
La grada es un espacio burlón a veces, donde las almas buscan el júbilo. Pero allá donde el temperamento se calienta tanto, el infierno mismo puede aparecer de pronto. Cuando el seguidor deja de seguir, antes pasó por su mente el desconsuelo. Como quien escucha la radio y retira los auriculares, o ve la tele y arroja el mando; aquel que en un estadio se precipita da un paso abajo y tres atrás. No puede ser que la impaciencia aclame al verdugo cada semana en un campo distinto; la protesta, como un bien preciado, ha de darse no sólo con el deseo sino también con la desgana, que debería ser la parte reflexiva de este embrollo. Por eso, antes de irse o de pedir que alguien se vaya, el seguidor ha de borrar los malos hábitos, para que cuando llegue el momento su palabra valga tanto como una sentencia.
Ilustración | Agustín Comotto


Comentarios
Completamente de acuerdo, y más en la forma en que está escrito.
Yo nunca me iré antes de la hora de un estadio, ni diré a las primeras de cambio que hay que cambiar de entrenador; sobre todo porque en esto del fútbol hay que tener paciencia, pero sobre todo, porque el fútbol, en sus orígenes, es un entretenimiento, no una forma de amargarse, a pesar de que se haya desvirtuado, como tú bien dices, debido a que está sobredimensionado.
El aficionado del fútbol en general tiene varias malas costumbres que afean el espectáculo, también hay que tener en cuenta que vive en una sociedad y que esta sociedad se ve reflejada en los comportamientos.
Un saludo desde: Día de partido: R.Carlos o el eterno retorno.
Ya suena una nueva cantinela de la que luego probablemente se arrepentiran "Hugo vete ya", es el problema de acostumbrar bien a la gente, que enseguida se crren mas de lo que son
Buenas,
soy socio del RCD Espanyol y en el último partido de mi equipo después de que el Racing de Santander marcará el segundo decidi marcharme a mi casa. Tenia mis motivos. El año pasado cuando nadie daba dos duros por mi equipo (al final de la temporada repase todos los articulos de NDF para reirme de todos aquellos que habian descendido a segunda al Espanyol en febrero) yo y miles de fieles a los colores (que no a los jugadores que los defienden, ya que la mayoria son unos mercenarios) fui partido tras partido para animarles para que mis colores no bajasen una vez mas a segunda por una mala planificación, fichajes desastrosos, directiva incompetente, etc. etc.
Este año, ilusionados como estabamos por el nuevo campo, tuvimos la desgracia de Dani. Después de la desgracia de Dani, parece que el equipo remonta el vuelo, pero fue una ilusión, solo una ilusión. El equipo no sabe a que juega, un dia nos cargamos a Tamudo y al siguiente juega de titular. Igualmente la masa social del espanyol sigue acudiendo al estadio para animar a su equipo. Mientras, esos mercenarios que defienden los colores de mi equipo, trotan por el campo y no levantan cabeza. El dia del Racing, ves como les meten el primero, el segundo, el tercero. Decido irme a casa, porque esos jugadores me han demostrado que no merecen vestir esos colores, y prefiero irme en silencio a mi casa con la cabeza gacha a esperar que mis vecinos se vuelvan a meter con el "pobre" de la ciudad (ahora area metropolitana) mientras esos jugadores cobran cifras de cinco o más digitos al año, se van a su casa y pocos de esos jugadores se sentirán tan humillados como esos socios que vamos cada fin de semana (haga frio o calor) al estadio.
Por lo tanto, no estoy de acuerdo con el contenido del artículo, lo siento.
"Soy el hombre más cortés del mundo. No he sido grosero nunca, incluso en esta tierra llena de insoportables bellacos que vienen a sentarse al lado de uno, a contarle sus cuitas e incluso a declamarle sus versos".
Así que no insulto a nadie. Pero si no me convence el espectáculo que veo, opto por otro. Felizmente, el Barça lleva un tiempo bien, animándome a ver sus partidos.
Demagogia. Dos frases de toda la vida: el que paga manda y el cliente siempre lleva la razon. Pues eso, que aunque pagar un abono o una entrada no de barra libre en un estadio para hacer lo que le venga en gana al personal, si da derecho a opinion y por supuesto a abandonar el recinto cuando se quiera, por que el futbol es espectaculo y entretenimiento, y si no entretiene...
Me ha gustado muchoe el post. Estoy deacuerdo con que hay que quedarse hasta el final, aunque es muy comprensible que gente que se vaya a su casa desquiciada. El tema de ir al futbol a despotricar y pensar que tienes todo el derecho a insultar a quiente plazca me parece indignante. Una cosa es criticar y otra insultar como burros, cosas que hacen miles de aficionados. Se puede ir a disfrutar y si no obtienes ese disfrute, comenta con el de a lado lo malos que son, lo mal que juegan o lo vagos que son. Pero pasar al insulto las injurias, lanzr objetos, etc me parece absolutamente indignante.
Aun no he visto el tema reflejado en ningún post ni comentario, pero la situación en el Real Zaragoza, hablando de este tema, es de traca. La afición, aun en la derrota, corea el nombre del entrenador y la directiva lo cesa al día siguiente. El mosqueo que hay por aquí con la situación del club es fino.
@ #3 Livingstone dijo:
"Es verdad que hay aficionados que a la mínima encumbran y derriban entrenadores, jugadores, directivas y presidentes. Esto ha sido, es y será. Nada ni nadie puede cambiarlo."
No sé si nadie puede cambiarlo, el caso es que quienes manejan opiniones, no QUIEREN cambiarlo porque son parte interesada. Vivimos en una sociedad en la que en lugar de fomentarse la cultura se fomenta la estupidez, el no pensar y el "lo que dice la tv va a misa" (pongamos tv, radio o prensa escrita) y más en el fútbol.
Respecto al post, me ha gustado bastante. Por cierto, leyéndolo me he acordado de un estadio que parece ser un oasis de paciencia en este gran desierto de impaciencia. El del Villareal. Nunca he estado, pero por lo que siempre he escuchado allí saben quién son, de donde vienen y saben disfrutar de momentos buenos y no aprovechar el minimo bajón para despotricar (o esa sensación da desde fuera al menos).
Saludos
Creo que irse antes de tiempo del estadio no tiene nada malo, si no te gusta lo que estas viendo pues te vas y ya esta. Tampoco veo nada de malo en pedir la dimisión de el presidente o el entranador,siempre que sea algo pensado y no motivo de un pronto, de un calenton. Lo unico que me disgusta es el insulto, o el que tira algo al campo, o el que aparace con banderitas y signos que poco tienen que ver con el futbol.
Cuando un equipo gana un título y sus aficionados destrozan las calles para celebrarlo no veo a ninguna directiva ni a ningún jugador criticando la euforia de los suyos.Cuando llevados por ese mismo sentimiento les insultan es que no tienen educación. Francamente Tur,no creo que haya que ponerse tan profundo para decir que la gente se toma demasiado en serio este deporte.
Bueno, hay casos para todo. hay aficiones muy exigentes y otras demasiado benévolas.
Yo siempre me he sorprendido de la exigencia de la aficion del Valencia. A veces he pensado que estaban un poco "flipadetes" por creerse algo que no son, aunque como no lo he vivido como socio, no puedo opinar contundentemente.
Y, en cambio, creo que una aficion muy comprensible es la de la Real Sociedad, con todo el daño que le han hecho ciertos presidentes, directivas y entrenadores, la aficion siempre animó al equipo y demasiado buenos fueron con sus directivas.
Por poner unos ejemplillos.
makaay, uno que si pidio un comportamiento civil en las calles fue San Joan Laporta, aunque no sirvio de mucho, él quedo muy bien. Ademas ya sabemos que esta muy en contra de los comportamietos violentos tanto dentro como fuera del estadio. si es que este chico todo lo hace bien. :)
De acuerdo en la exigencia de la afición valencianista, en que la zaragocista esta lejísimos de lo que opina su directiva y en que uno de los grandes logros de Laporta es el haber alejado a los radicales del equipo.
Un saludo desde: Día de partido: R.Carlos o el eterno retorno.
"La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio" Yo estoy completamente de acuerdo con esta frase de mi amigo Nietszche...Prefiero mil millones de veces que se lie la gente a gritos contra directivos, jugadores o la aficion rival y luego se vayan tan tranquilamente a su casa.El pagar no te da derecho a todo, cierto, pero si te da derecho a ir o no ir, a estar hasta el final o no estar, a reconocer sus meritos o a criticar sus actitudes y aptitudes...No es cuestion de que el cliente siempre tiene la razon como decian por ahi arriba, es cuestion de que va implicito en el puesto de directivo/ entrenador/jugador/arbitro el tener que soportar estas cosas.Si esta bien o mal? a lo mejor se hace mas daño a un equipo estando hasta el final cuando te estan metiendo 14, la indiferencia para mi es mucho peor.
No creo que sea suficiente con que rueden cabezas de titeres, nunca lo ha sido, pero que se hace si no? Echar a la plantilla entera? convocar elecciones a media temporada? Mantener a un entrenador que sea incapaz de redirigir la situacion? Lo que veo es que juzgas muchas actitudes y no aportas ninguna solucion, cosa que habria sido mas interesante sin duda que liarse a hachazos con el respetable ( por poco respetable que sea a veces ).Yo solo desprecio a los violentos, todo aquel que ladre pero luego no muerda me parece que tiene una actitud razonable, quiza exagerada ya que es "solo" un deporte, pero sin hacer daño a nadie.
PD- No cree usted que, al estar siempre lleno el Calderon apoyando algunos años a un equipo a la deriva y manejado por una directiva llena de gañanes, se le ha hecho mas daño? si hubiera estado vacio semana tras semana igual se conseguian mas cosas...
@ wymelev - "Hay casos más que justificados, en los que una queja de viva voz a veces se tercia poco para lo que debiera ser"... pero "No puede ser que la impaciencia aclame al verdugo cada semana en un campo distinto". No he dicho que el público no tenga derecho a la protesta, sino que ésta pierde su esencia en tanto es, en muchos casos, injusta y desproporcionada. No porque no se ajuste a una realidad presente, sino porque olvida con demasiada frecuencia el pasado. Aquí no hablo en concreto del Atlético.
Insisto en que hay una impaciencia general que lleva a la desesperación con demasiada facilidad. Algunas aficiones que han vivido la dureza de categorías inferiores exigen ahora fútbol y resultados a la primera de cambio. Y si no, ¡míster, vete ya! Ojo, que la paciencia no garantiza mejores resultados, pero al menos permite el trabajo dentro de unos límites coherentes, y en estos márgenes se hace más comprensible y fuerte la protesta. No aporto soluciones porque no intento solucionar nada; simplemente opino sobre una realidad extendida. Saludos a todos.
Ya se que no comentas ningun caso puntual Carlos y que no le quitas al publico su derecho a ciertas cosas, al menos del todo, pero en el futbol moderno no se puede vivir del pasado.Yo tampoco entiendo, por ejemplo, que un equipo recien ascendido y sin practicamente nuevas incorporaciones pretenda estar al nivel de ciertos equipos, y se destituya al mister que los ascendio o que el publico pida la cabeza de alguien. Entiendo a lo que te refieres con el texto, pero creo que la protesta no es un bien tan preciado.Quiero decir, que porque mi equipo lo hiciera muy bien la semana pasada no me hara estar contento la siguiente si juega de pena, asi que es muy probable que proteste por su juego, su alineacion o alguna decision tecnica mas.Cierto es que algunas personas, en esos actos desproporcionados que comentas con acierto, pedirian la dimision de alguien o que se fuera a la mierda la estrella de turno de ese equipo...
Quiza, aunque seguramente en vano, intentar aportar soluciones ( no solo tu, si no entre todos, ya que tenemos el privilegio de leeros y poder comentar al respecto ) seria de mayor utilidad, para nada dudo de la buena intencion de tu post, y se ve claramente que no tiene intencion de crear polemica.La falta de paciencia en el mundo del futbol es un circulo vicioso muy peligroso: mal juego, malos resultados, publico molesto, directivos preocupados, entrenador destituido.... y vuelta a empezar. La paciencia es un privilegio del que muy pocos gozan, aunque este demostrado que normalmente las cosas funcionan mejor con ella. Saludos!
"Pan y Circo" que decían los romanos. El Circo de nuestros días, donde los gladiadores, futbolistas luchan por ganar la contienda. Donde cada uno en la grada es un entrenador, donde el que está en el banquillo es considerado el más ignorante después de estudiar durante 3 años para obtener el carnet de entrenador, donde llevas el banderín ó el silbato eres vilipendiado simplemente por estar allí.
El fútbol es un espectáculo llevado al terreno personal por millones de aficionados, mueve más gente una pañolada para pedir una dimisión en un equipo de fútbol que una manifestación por el recorte drástico de derechos que sufrimos.
Un equipo de fútbol a día de hoy es una empresa privada, por mucha manifestación que se haga no sirve de nada, el que está ahí es porque o lo ha comprado o lo ha puesto el dueño. Echar entrenadores tan sólo sirve para calmar ánimos y que la entrada no baje. Gestionar clubes de fútbol como antaño que no importaba lo que se gastase ha dejado a los equipos con las deudas actuales, y dad gracias que interesa que el espectáculo continúe para tapar las auténticas miserias de nuestra vida diaria.
Y qué dedir de esos gladiadores llamados futbolistas mercenarios, nunca lo entendí, acaso ese aficionado no cambiaría de empresa por un salario mejor, o ¿es que no somos capaces de entender que ese jugador no ha oido hablar de su equipo hasta que no ha ido a firmar el contrato?
Creo que es un gran post para reflexionar el estado del espectaculo futbolístico en nuestras vidas.
"El fútbol es un estado de ánimo" diría Jorge Valdano. Razón no le falta. El fútbol cambia constantemente, los resultados son los únicos análisis de la semana. Nadie entra en razón, interesa el partido y los noventa minutos del mismo. Entrar en análisis exhaustivos de los rivales es una quimera para la gente que toca de oído.
Saludos desde La Pizarra - Blog de Fútbol
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