El fútbol argentino ha vivido con cierta incertidumbre la trayectoria de uno de sus jóvenes portentos, de uno de los ídolos, de los más reclamados para la selección, Carlitos Tévez, en Inglaterra. La vida de este futbolista es de novela. De un barrio bajo llegó a Boca donde arrasó y se confirmó como el mejor jugador de Sudamérica. El fondo de inversiones MSI, que controla el Corinthians, lo compró. La presión a la que estaba sometido en Buenos Aires era insoportable y le obligó a marcharse. En Brasil siguió triunfando, haciendo goles por doquier, pero tras el Mundial una serie de peleas con el técnico le llevaron a salir por la puerta de atrás junto a Mascherano al West Ham, con el fin de promocionar a ambos en los Hammer, comprado poco antes por el millonario islandés Eggert Magnusson, y luego venderlos a precio de oro.
Pero la jugada no le salió todo lo bien que esperaba al MSI. La llegada de los mundialistas argentinos no fue precisamente exitosa. Ninguno de los dos triunfó e incluso Javier se fue al Liverpool a las primeras de cambio, donde sí está haciendo grandes cosas. Carlitos también manifestó sus ganas de marcharse pero en cambio a él le tocó aguantar el tirón en un equipo que hace dos meses estaba prácticamente descendido. Que descienda el West Ham es un palo gordo para el fútbol inglés, porque los Hammer son uno de los conjuntos más pasionales y populares de Londres. En cualquier caso, la tragedia se antojaba inevitable. Y es entonces cuando Tévez, un jugador puro perfil Boca (garra, desparpajo, lucha, ganador…) se echó el equipo a sus espaldas y comenzó con su fútbol a hacer posible lo imposible.
El 4 de marzo se firmó un partidazo con gol incluido que no obstante no sirvió para ganar al Tottenham. A partir de ese momento arrancó lo bueno. Seis victorias en ocho partidos, que han dado 18 puntos vitales para salir de la zona de descenso y a un partido del final una catástrofe se tendría que dar para que los de Upton Park descendieran. Tévez ha sido el gran líder de esta remontada. Hasta el 4 de abril no llevaba ningún gol. Desde entonces ha clavado ni más ni menos que seis. La afición ha reconocido su trabajo, catalogándole como mejor jugador de la temporada. Es ya un ídolo, aunque parece que no por mucho tiempo.
No por mucho tiempo porque el espectacular juego de Tévez en este final de campeonato no ha pasado inadvertido para nadie. Los rumores vienen de todos los grandes británicos, pero es el Liverpool quien parece que se quiere llevar el gato al agua. Benítez ya se trajo hace unos meses a Mascherano y dado el carácter latino de su equipo a nadie le extraña que le intentara con Carlitos.
Se habla en las Islas de que Rafa ya se ha reunido con Kia Joorabchian, jefe del MSI, propietario del jugador, para ofrecer 24 millones de euros. Sin duda, la de los Red sería una buenísima opción porque allí encontraría un ambiente muy hispano, así como coincidiría con su íntimo amigo Mascherano, además de con otro joven talento del fútbol argento, Sebastián Leto. No obstante, según se desprende del mismo medio que publico esta noticia, también Chelsea, Manchester y Arsenal siguen los pasos del Apache. Todos tienen motivos de sobra para interesarse. Tévez es un crack. Va a más. Y como explote, que se agarren los machos los contrarios. Para colmo, todo apunta a que jugará la Copa América, donde podría revalorizarse todavía más.


