
Cayó Pepe Murcia como una pera cae madura del árbol. El cese del bueno de Pepe era previsible. Que antes o después dejara al Celta de Vigo o el Celta de Vigo lo dejara a él, era cuestión de tiempo. No dudo que el presidente gallego, Carlos Mouriño, deseaba desde hace semanas deshacerse de Murcia, pero el triste final se ha ido posponiendo hasta hace un par de días. Eusebio Sacristán se hará cargo del primer equipo. Un valiente visto sus predecesores.
La contratación de Eusebio es una moneda al aire. Una apuesta que tiene muchos números de salir bien pues el margen de mejora es mucho más que amplio. El que fuera tercer entrenador en el Barcelona de Rijkaard se estrena en un banquillo complicado con un presidente que no facilita las cosas. Demasiadas cabezas pensantes y pocos currantes se ven en Vigo desde la lejanía. A poco que mejore la situación seguirá en el club la temporada próxima, con nuevo proyecto y mismo objetivo.
La solución está en casa. Lo dije en su día y lo sigo manteniendo: Alejandro Menéndez era y es la persona más adecuada. No había necesidad de traer nuevo entrenador, el míster del filial ya cogió al equipo a final de temporada después de dos entrenadores fallidos. Hizo una buena gestión en lo deportivo y lo social, llevando la calma a unos aficionados alterados con el baile de técnicos. Muchos jugadores se mostraron favorables a su continuidad y consiguió que el Celta de Vigo acabse la temporada de una manera digna. Como premio lo han relegado de vuelta al filial y ahora que podían haber contando de nuevo con él, le mandan un claro mensaje. Alejandro Menéndez aportaba tranquilidad, confianza y un esperanzador papel en Segunda División. Otra mala gestión de Mouriño, otro entrenador más para su currículum.


Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect