Si a día de hoy me preguntasen por el jugador que mejor rendimiento está dando para su selección en este Mundial 2006, apostaría sin dudarlo por el inglés Joe Cole. El menudo jugador del Chelsea dio anoche un nuevo recital de juego, con brillante gol y pase de gol para Gerrard incluidos, para conseguir clasificar a su selección como primera del Grupo B, aventajando a los suecos, segundos clasificados.
Comenzó Inglaterra con una pequeña variante táctica que ya había sido tratada en Notas de Fútbol y demandada por alguno de nuestros lectores tras el pobre partido frente a Trinidad y Tobago. La Línea Maginot montada entre la defensa británica y el centro del campo se rompía, dando entrada a Owen Hargreaves como pivote por delante de la defensa, para formar con un teórico 4-1-4-1 (o 4-1-3-2, como se prefiera), con Steven Gerrard en el banquillo, y Beckham-Lampard-Joe Cole como línea de centrocampistas. En ataque, Crouch dejaba su sitio a Wayne Rooney, en una apuesta por evitar el pelotazo al que siempre tienden los medios ingleses cuando el gigantón del Liverpool está sobre el césped.
Poco duraría la apuesta de Eriksson. En una desafortunadísima jugada, Michael Owen se rompía él solo en un giro imposible de su rodilla (rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha) y tenía que dejar el campo sustituido por el citado Crouch. Terrible noticia para el delantero del Newcastle, que no solo se pierde lo que resta de Mundial, sino que se verá apartado de los campos durante un período estimado de cinco meses. Un drama, teniendo en cuenta que acababa de salir de una lesión para llegar a tiempo al Mundial.
Con Inglaterra adueñándose del balón, Frank Lampard probó en un par de ocasiones el disparo desde fuera del área, pero no consiguió inquietar a Isaksson. El del centrocampista del Chelsea es uno de esos casos en los que un futbolista rinde mucho más en su club que en su selección, en la que Lampard pierde el protagonismo del que goza en el club de Londres. Con Rooney demasiado acelerado, y Crouch peleándose con Mellberg, un defensa habituado al juego inglés. el dominio de los ingleses no terminaba de llevar el gol al marcador, hasta que una genialidad del pequeño Cole adelantaba a los de Eriksson. Un control orientado con el pecho, y una preciosa volea desde 30 metros que se colaba superando con el efecto a Andreas Isaksson. Con el 0-1 de Joe Cole se llegaba al descanso, con una primera parte claramente dominada por los pross.
Pero si la primera mitad del encuentro fue de color inglés, el comienzo de la segunda trajo consigo una revolución en el equipo sueco. Encorajinados, los de Lagerback consiguieron el empate, gracias al gol de Marcus Allback, habitual suplente del ayer ausente Zlatan Ibrahimovic, al cabecear el córner botado por Tobias Linderoth. Sin querer llegar a los extremos de Juanma Lillo, quien afirmó en el anterior Mundial que el mediocentro sueco era uno de sus jugadores favoritos, la labor del futbolista del FC Copenhague es encomiable. Trabajador incansable en el centro del campo, Linderoth apora a los suyos ese equilibrio entre defensa y ataque que Eriksson aún continua buscando.
Con el empate, se pusieron en evidencia toda las carencias de los ingleses. El dominio sueco se transformaba en una multitud de ocasiones de gol (Mellberg, Ljunberg, o la más clara de Henrik Larsson), y los ingleses temblaban pensando en una derrota que podría condenarles a cruzarse con Alemania en octavos. Su sufrimiento se prolongó no obstante hasta el minuto 85, con el encuentro en una fase de completa locura y de idas y venidas hacia las áreas, Joe Cole de nuevo puso un poco de sangre fría y templanza, la suficiente para parar el balón en sus botas, levantar la cabeza en la frontal del área sueca rodeado por jugadores amarillos, y ponerle el balón en la cabeza al recién salido Steven Gerrard, que conectaba el cabezazo para el 1-2. De nuevo Cole salvando a los suyos.
Pero el partido, uno de los más bonitos del presente Mundial, aún nos depararía una nueva sorpresa. Con el tiempo ya cumplido, un saque de banda desde la izquierda del lateral Edman se colaba en el corazón del área, y ni Bekcham primero, ni Sol Campbell después eran capaces de atajarlo. Larsson, el más vivo de todos, metía su pie para enviar el balón lejos del alcance de Robinson y anotar así el definitivo empate a dos.
Atendiendo al resultado final, cobra mayor importancia si cabe la actuación individual de Cole. Una derrota inglesa les habría llevado a la segunda posición del grupo, y a un durísimo enfrentamiento en octavos frente a la anfitriona Alemania. Gracias al acierto de Cole, Inglaterra se medirá a Ecuador (segunda del Grupo A), un rival infinitamente más asequible que la Mannschaft, a la que se medirán los suecos.


Comentarios
A pesar de pensar que Suecia no tenía ideas este partido demuestra que tiene muchas agallas, y eso a veces vale tanto como jugar bien. Me gustó mucho Cole, también me gustó mucho la tranquilidad de Beckham (a quien suelo darle sus murras) y el coraje sueco.
Y tienes algun problema con que Ecuador sea un equipo menos... "complicado" que Alemania??? Pues Ecuador tiene mucho que dar... mas que alemania... todo depende de lo que decida Saurez.... asi que piensalo bien antes de discriminar a ecuador...
saben yo desde pequeño siempre soñe vivir en England, me gusto mucho el pais y por supuesto siempre he apoyado ha inglaterra en el mundial pasado se sintio rico haber dejado fuera a los argentinos, y aunque no este owen hay que animarse inglaterra rooney, lammpart, beckam veran que ganaremos, aunque soy de guatemala he apoyado mas ha inglaterra que ha otro pais de latinoamerica porque me gusta mas INGLATERRA
me parece que el es un muy buen jugador y espero que siga asi