
Dos victorias y un empate. No hemos conocido la derrota esta jornada en Europa. Ni en Liga de Campeones ni en la Copa de la UEFA han conseguido ganarnos. En ésta última, Valencia y Deportivo han logrado sumar los tres puntos gracias a sendas goleadas, mientras que el Racing de Santander ha logrado un valioso empate en casa del PSG, remontando un 2-0 en contra. Los tres conjuntos siguen vivos en la competición, aunque los cántabros lo tienen más complicado para clasificarse que el resto.
En Noruega, se presumía un partido que abarcaba algo más que unas condiciones incómodas y tres puntos en juego. Las ganas de revancha del Valencia por los pinchazos del año pasado en la Champions frente a su rival de hoy, el Rosenborg, y el grito de “maricones” que retumbaba en la página web del equipo noruego, han podido provocar una inyección de entusiasmo, rabia, ganas de vencer, o como quieran llamarlo, que se ha traducido en un claro dominio del partido, sobre todo en la segunda mitad, y cuatro goles conseguidos.
Mata, Pablo, Baraja y Joaquín han encarrilado la clasificación para la siguiente fase. Pese al tropiezo de la jornada anterior ante el Copenhague, los de Unai Emery están segundos, puesto que les vales para avanzar, y con un partido menos que el líder del grupo, el Saint Etienne. El partido frente al Brujas será definitivo para confirmar un pase que se antoja predecible y necesario en el seno valencianista.
En Riazor se ha vivido una noche de recuerdos. Por un lado, la vuelta de Roy Makaay a la que fue su casa durante años. Una casa que vio muchos goles del holandés, querido por la afición y con una gloria más que merecida, porque ha sido un grandísimo delantero. Y Por otro, porque después del encuentro, a más de uno le habrá venido a la cabeza las noches gloriosas del Deportivo en Europa. Los partidos con el Milan o el Oporto. Cuando se disfrutaba del gran juego del equipo y del inexpugnable estadio, también los días laborables.
Porque la actuación de los de Lotina hoy incitaba al disfrute del recuerdo. La victoria clara por 3 a 0 se ha quedado en un buen detalle, en detrimento del dominio del partido y la rabia por no haber conseguido una goleada mayor. Los holandeses tuvieron una gran oportunidad para empatar, pero Aranzubía lo impidió, con 1-0 en el marcador. Y poco más. Tres puntos conseguidos que les acercan a la siguiente fase de la competición y la alegría de saber que este Deportivo también sabe seguir dando alegrías en Europa, como las que dio en su día el holandés Makaay.
Por último, el partido se le había complicado mucho al Racing. Dos goles en la primera media hora del PSG de Kezman, Giuly o Makelele parecían sentenciar el partido. Pero un gol en propia meta de Traoré y un golazo de Colsa han firmado el empate y la remontada de los cántabros. Un punto que sabe dulce visto el desarrollo del partido pero amargo a la hora de hacer cuentas para la clasificación. Se necesitará ganar en El Sardinero al difícil Manchester City (líder del grupo) y esperar a los resultados de Schalke 04 y Twente.
Foto | AS



Comentarios
Cierto, han vuelto las noche mágicas a Riazor. Increíble el homenaje final a Makaay con vuelta al estadio incluída. Muy grande.
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