
Turquía dijo adiós a la Eurocopa con su propia medicina, cayendo in extremis, de forma incluso cruel. Tras un partido cardiaco en el que los de Fatih Tarim dieron la cara de forma épica ante la siempre potente Alemania, una magnífica jugada de Lham acabó decantando una semifinal que inevitablemente acabó dejando dos ganadores. Alemania venció en los goles y Turquía a los puntos, dando la enésima ambición de pundonor y fútbol total en un campeonato que le permanecerá por siempre.
Alemania salía con su once de gala y Turquía con un equipo lleno de parches, en el que finalmente el extremo Ugur Boral jugó en la banda izquierda y Topal dejó la medular para quedarse en el centro de la zaga. Esa variación táctica dejaba a Mehmet Aurelio solo en la divisoria, pero el del Fenerbahçe se bastó solo escoltado por el impresionante Altintop, que durante los noventa minutos no cesó de empujar a los suyos hacia el triunfo. Turquía se comió a Alemania en el los primeros 45 minutos y sólo la enorme pegada germana dejó el marcador en tablas al descanso.
En la segunda parte el increíble ritmo turco fue frenando progresivamente y parecía que todo se iba al traste cuando Rustu en una falta salía a recoger tomates y Klose hacía el 2-1. Pero Turquía no estaba dispuesta a vender su piel a precio de saldo. Tarim echó para arriba a los suyos y después de una genialidad de Sabri, Senturk, que estaba cuajando un partidazo, hizo la igualada. Se hacía justicia en el marcador, porque esta noche el fútbol, el coraje y la ambición lo había puesto Turquía, a pesar de jugar con muchos suplentes ante un equipo de primer nivel. Todo apuntaba a una prórroga y a otra clasificación mítica de los de Fatih Tarim, pero entonces apareció Lahm, que hizo una pared con un compañero, se coló en el área y logró un golazo sobre la hora que dejó a Turquía tiritando.
Perdió Turquía en el marcador, sólo en eso. Los turcos ganaron a los ojos de unos telespectadores neutrales que alucinamos con la capacidad de sufrimiento y entrega de un conjunto que partido tras partido se ha ido sobreponiendo a las adversidades que se le han ido cruzando por el camino. Personalmente, tenía fe en los turcos y sin duda no me han decepcionado. Sólo les faltó esa pizca de fortuna que tuvieron a lo largo de todo el campeonato. Claro que Alemania es Alemania y el verbo vencer lo conjuga como casi nadie. Ellos son así, pueden no jugar bien e incluso ser peores que el contrario. Pero ganan, casi siempre ganan. En cualquier caso, me quedo con Turquía, posiblemente el equipo que más me ha impactado en este torneo. Mehmet Aurelio, Altintop, Nihat, Sabri, Arda, Topal, Tuncay y sobre todo Fatih Tarim, muchas gracias de parte de un aficionado del fútbol que ha disfrutado de lo lindo con esta selección.
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Comentarios
Juan, siendo un poco puntillosos. Es que me ha chirriado al leerlo… Los tomates nacen en las matas, por el suelo digamos. Si Rustu sale por arriba el simil más apropiado es a por uvas, que salen en las parras -más altas- o manzanas o peras… pero tomates… no me cuadra.
Hecha la tonta apreciación, buen artículo, comparto la afinidad con este tipo de selecciones que animan las competiciones y a falta de historia o nombre ofrecen un carácter y una fuerza envidiables.
—- www.centrocampismo.es
Sí, Agre, llevas razón, dije tomates por decir cualquier cosa, Xd. Lo de Turquía es una pena…
El fútbol es cruel también y lo malo es que con el paso de los años lo que se recordará es que alemania llegó a la final. Sólo los aficionados, por no decir fanáticos, de este deporte, recordaremos esta gran Turquía. Se cumplen los pronósticos…. ya tenemos a Alemania ahí
Una pena lo de turquia, grandisimo Altintop y Aurelio. Si alemania quiere ganar la euro yo creo que en la final tiene que dar mucho mas por que ayer jugo al trantran.
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