
Con la Copa del Rey bajo el brazo, son varias las preguntas que se hacen los valencianistas respecto a qué va a suceder a partir de ahora. Eran muchas las almas que apoyaban el romanticismo del Getafe en la final de anoche, pero fue el Valencia el que dio su bofetada autoritaria para dejar bien claro que no es un equipo pusilánime, y que cuando llega una cita de suma importancia, es capaz de afrontarla sin miedo y con entrega.
El futuro más cercano está en la Liga, donde el cuadro ché ocupa una peligrosa decimoquinta posición sólo cinco puntos por encima de los puestos de descenso. Es por ello que la entidad ha decidido posponer las celebraciones de la séptima Copa hasta el final del campeonato doméstico. Así, por un lado, los jugadores no se descentran de la principal meta y por otro, y tras un durísimo año en el que sólo ha faltado cuestionar el por qué de la existencia del club, la afición podrá disfrutar por partida doble: el seguir en Primera (¿alguien lo duda?) y el buen trago copero. Será además la excusa perfecta para reconciliarse con una hinchada mosqueada hasta hace unas horas.
La otra duda pendiente es Ronald Koeman. Con contrato en vigor (firmó para ésta y dos temporadas más), para qué negarlo, no ha cumplido con las expectativas (al menos en Liga), y la Copa ha significado su salvación. Lo mejor del título cosechado en el Vicente Calderón es, sin duda, que la temporada que viene el Valencia volverá a Europa de la mano de la Copa de la UEFA. Es por ello que toca pensar si se forma un proyecto con la base del técnico neerlandés o por el contrario se decide arriesgar por una propuesta nueva e ilusionante. La UEFA otorga al club una tranquilidad abismal, ya que se ha pasado de poder acabar la Liga de mala manera pero con el ¿consuelo? de la permanencia a sumar un nuevo trofeo a las vitrinas y la posibilidad de mirar con optimismo el futuro. La UEFA, a través de la Copa, se ha convertido en la mejor excusa para mirar el futuro con optimismo.
En NdF | Final de Copa 2008



Comentarios
No hay futuro posible para Koeman en el Valencia. Veremos como se desarrollan los acontecimientos, pero una derrota en Bilbao podría suponer el adiós de Ronald. En Valencia no gusta el rendimiento que está obteniendo de sus jugadores, pero si hay algo que desagrada de verdad es que no ha sabido entender el sentimiento che.
Koeman no puede decir en rueda de prensa que ganando la Copa y no descendiendo se completa una buena temporada. El presidente tuvo que salir a recitficar sus declaraciones, y la plantilla ya había hablado en boca de Rubén Baraja de no celebrar nada hasta no certificar la permanencia.
La grandeza del Valencia está por encima del orgullo de un entrenador holandés fichado a golpe de talonario que no sabe a lo que juega.
Un saludo, Rubén http://deportexpress.wordpress.com