Recuerdo hace un par de años cuando el Real Valladolid probaba a un bosnio internacional sub21 con Holanda procedente del AZ de Van Gaal. Con mucha atención observaba la pretemporada del club pucelano esperando, con mucho excepticismo, el futuro de Haris Medunjanin.
Convenció a Mendilibar, razón de peso para creer que Haris Medunjanin es algo más que un futbolista cualquiera. Recuerdo un choque frente al Villarreal en pretemporada donde el ex del AZ se salió. Fue el toque que le faltaba para quedarse en la liga española.
Los minutos en competición oficial tardaban en llegar y los pocos de los que disfrutaba apenas saciaban a una afición impaciente de ver al internacional bosnio. En la actual temporada está jugando más pero resulta más llamativo sus espectaculares goles que el juego que desarrolla sobre el césped. No se le encuentra acomodo dentro del equipo y no parece fácil que Haris Medunjanin se adapte a un puesto específico. Todo será más fácil mientras sus golazos eclipsen sus carencias. Da la sensación de convertirse en crack o quedarse en nada.
Editores 0
Comunidad 0