El Atlético parece ir recuperándose poco a poco de una nefasta racha de resultados. Aunque los del Manzanares lo hacen a su forma, alternando buenas actuaciones como la de este último fin de semana ante el Villarreal, al que ganó por 3-1, con partidos malos que salvó con empates in extremis, como ante el Getafe o el Sevilla. Es su forma de hacer las cosas porque, no nos engañemos, ni siquiera el año pasado que los del Manzanares conquistaron la Europa League su fútbol era mejor. Pero, ante la escasez de buen fútbol, los de Quique Flores deberían haber respondido con otras herramientas que este curso no les han funcionado.
Dejemos a un lado las polémicas, que en Atlético las hay ahora mismo por todos lados, desde lo económico e institucional hasta lo íntimo, lo que ocurre en el vestuario. En otras ocasiones ya hemos mencionado estas circunstancias. Centrémonos en los resultados, que, insisto, es lo único en que se basa un equipo al que le faltan fundamentos de otro tipo. Ha dicho su centrocampista Tiago en rueda de prensa, unas declaraciones que ha recogido el diario Marca, que teme “que el equipo vuelva a las andadas”. No es para menos. Es lo que temen, y lo que se temen, los seguidores colchoneros.
Sólo en dos ocasiones ha conseguido el Atlético de Madrid esta temporada encadenar dos victorias en la Liga. Lo hizo en el arranque del Campeonato: en la primera jornada prolongó su fiesta europea (llegaba de ganar la Supercopa al Inter) y goleó 4-0 al Sporting; y en la segunda venció en un campo difícil como San Mamés (1-2). Entonces, el Atlético parecía ir en serio. Pero se deshinchó. Partiendo de que en las grandes citas (ante los rivales serios) los rojiblancos no han estado a la altura, el Aris de Salónica griego le hizo muchísimo daño venciéndole dos veces y echándole de Europa. Y, justificando el miedo de Tiago, la primera vez justo cuando mejor estaba el equipo, después de comenzar lanzado la temporada.
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