Un servidor estuvo el viernes zapeando en busca de algo interesante para contar y se topó casi sin querer con un interesante duelo de la liga holandesa, el clásico que mide a los seguramente dos conjuntos más importantes del país tulipán. Un Ajax-PSV Eindhoven es un enfrentamiento que reúne todos los condicionantes para no despegarse del televisor. Y bien que hice. Partidazo en el Amsterdam Arena con triunfo incontestable de los locales, que se deshicieron del gran rival por 4-1. Todo, incluido el golazo que ilustra el post, ocurrió el pasado fin de semana.
El seductor choque de trenes, sin embargo, no aguardaba ninguna pugna como las de antaño. La Eredivisie es comandada por el Twente, mientras que los dos gigantes ocupan la tercera y la segunda plaza respectivamente, a seis y cinco puntos del liderato. El Ajax, con su victoria, se situó a un punto del PSV, algo que de no haber sido así le podría haber apartado de la pelea por el título cuando se llevan disputadas 27 jornadas. Lo mejor del choque, el golazo de Emanuelson previo taconazo de Pantelic y la capacidad goleadora de un Luis Suárez que sale a chicharro por partido.
Y es que Urby Emanuelson pide a gritos salir del club que le vio debutar hace ya seis años. Con 23 primaveras, sigue siendo el dueño del flanco izquierdo ajacied. Suyo fue el golazo de la tarde (el 2-0), precedido de una magnífica asistencia de tacón de Pantelic, un trotamundos que pasó sin pena ni gloria por el Celta hace poco más de una década. Pues bien, el serbio sacó lo mejor de su repertorio para servir al internacional holandés, que tras un recorte y con su pierna menos buena sacó las telarañas de la portería defendida por Isaksson. El futbolista, como todo el coliseo, enloqueció.
Editores 8
Comunidad 7,5