Aparece justo al final de cada partido, me persigue, me acosa aunque haya destrozado el marcador. Siempre tiene algo que decir, es muy pesado; y continúa, y continúa, y continúa, todo el santo día, siete días a la semana”.
Ya saben que es la palabra de Cristiano Ronaldo, o CR9, como prefieran. Habla así en su nuevo anuncio con Nike; y creo que se refiere a la prensa, estoy seguro. La prensa le persigue a él, y él nos persigue a nosotros. CR9 en portada, nuestro pan de cada día; rodeado siempre por algún tema estrella, esta vez enzarzado con medio Valladolid. La acción de Nivaldo, injustificable, tiene defensa en Pucela: además de la plantilla; Onésimo y el presidente, Carlos Suárez, critican la actitud del portugués, su modo de comportarse en el campo.
¡Santo Cristiano que estás en la hierba! ¡Ese portugués, hijo puta es! Unos rezan, otros claman. Es la guerra de dos mundos igualmente mediatizados. La sobredimensión en el amor y en el odio. Nosotros, pobres televidentes (y lectores y oyentes), nos conformamos con lo que nos dan. Vemos la agresión de Nivaldo, el tocamiento de huevos a Guti, algún vacile de Ronaldo, pero nos perdemos tanto… Tal vez lleve razón Carlos Martínez, comentarista del Pro, al decir que el árbitro es el mayor privilegiado por ver el espectáculo tan de cerca. Y aun así, fíjense lo que se pierde.
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