Sporting Braga

Cesc Fábregas ha vivido un verano agridulce. Bien es cierto que lo dulce, coronarse como campeón del mundo, es lo que más pesará en su corazón, pero también es verdad que no pudo alcanzar la felicidad total cuando su anhelada vuelta a Barcelona se acabó bloqueando. Cuando uno quiere dejar un trabajo está obligado a avisar con un tiempo de antelación; en el caso de Fábregas ese tiempo no son días, sino un año entero. Y mientras tanto, en lugar de deprimirse, de llorar por las esquinas —me viene a la cabeza el típico Eu já não sou feliz aqui de los brasileños—, Fábregas se ha puesto manos a la obra y ha respondido a las exigencias de su status en el Arsenal: capitán y jugador franquicia.

Anoche, el Arsenal se estrenó en Champions League recibiendo al SC Braga, el sorprendente equipo portugués que dejó en la cuneta al Sevilla en la ronda previa. En el minuto 9, el portero Felipe aún debía estar tarareando el magnético himno del torneo porque arrolló al marroquí Chamack provocando un penalti que no deja lugar a la duda. Allá se fue el capitán Fábregas y la pegó tan bien que, a pesar de que el guardamallas le acertó el lado, nada pudo hacer ante una ejecución imparable.

El Arsenal es, posiblemente, el equipo que mejor trata el balón después del FC Barcelona y, como los catalanes, con el marcador de cara son capaces de arrasar al más pintado. A pesar de su esfuerzo, los arsenalistas —así apodan en Portugal a los bracarenses— poco pudieron hacer más que perseguir una pelota que no paraba de cambiar de dueño. A la media hora volvió a aparecer el talento de Cesc: tras un jugadón individual, asistió a Arshavin, quien, sólo ante el portero, se la clavó astutamente por el palo corto. Cuatro minutos después, entre un fuera de juego no pitado y una carambola favorable, Chamakh enterró cualquier esperanza lusa anotando el tercer tanto.

¡Vótalo!

Editores 0

Comunidad 0

Actividad de la comunidad

  • :
    totti10 CREE que Sporting Braga ES UN PAQUETE