Al Barça de Pep Guardiola, tanto en su temporada a las órdenes del equipo como en su etapa como jugador,
le gusta la épica y las remontadas. Un equipo netamente ofensivo como el blaugrana se siente cómodo en las situaciones donde no hay más opción que ir al ataque. Tal era la situación que afrontaba hoy en el Sánchez Pizjuán, pero por primera vez el Barcelona no se ha salido con la suya y no ha podido rematar la faena ante el Sevilla. No valió el gol de Xavi en la segunda mitad. Con el resultado final de 0-1 los catalanes saborean por primera vez desde que Pep tomó las riendas lo que es quedar eliminado de una competición.
En la muy recomendable serie Roma, el personaje que encarna
Marco Antonio, tras ser derrotado en Actium, confiesa a su soldado Lucio Voreno algo así como: "¿sabes? toda la vida he temido la derrota y ahora que ha llegado, no es tan terrible como pensaba. El sol sigue saliendo...". El sol sigue saliendo para un Barça que no podrá revalidad el increíble pleno de la temporada pasada.
En la primera parte fue el Sevilla el que tuvo el control de la situación. Ante un Barça que salvo por la alineación de Pinto
salía con toda su artillería, el equipo de Jiménez no cometió el error de ocultarse tras sus fortificaciones. Fiel a su estilo directo y con un ritmo rápido, los hispalenses se acercaron con peligro a la meta de Pinto en diversas ocasiones. El Barça por su parte parecía más lento y a la espera, sin embargo logró también asustar a Palop con una buena ocasión de Ibrahimovic y otro disparo raso y colocado de Messi, bien resuelto por el portero internacional.
La segunda parte fue otra historia: al Barça ya no le quedaba otra opción de salir al ataque con todo y el equipo aceptó encantado el cometido. Los jugadores parecían disponer de
más libertad de movimientos, y los cambios de ritmo de Iniesta, Xavi y Messi, así como los desmarques de Ibra, empezaban a asustar y mucho en el área sevillista. En los primeros diez minutos de la segunda mitad los visitantes acosaron más a la portería contraria que en toda la primera mitad.
El gol de Xavi en pleno asedio azulgrana parecía anticipar la remontada. El Sevilla había dado un lógico paso atrás, pero nunca se encerró del todo atrás e incluso tuvo varios acercamientos peligrosos al contragolpe, solventados casi en su totalidad por intervenciones decisivas de Puyol. El gran capitán evitó con una de sus intervenciones una ocasión clara para que Negredo igualara el partido, tras una gran jugada de
Jesús Navas.
El Barça fregó rozó la victoria en la eliminatoria con ocasiones bastante claras, salvadas por un grandísimo
Andrés Palop. Con la definitiva eliminación de la Copa, el Barça lamentará su planteamiento en el partido de ida. Aun siendo el grandísimo equipo que todos sabemos que es, se equivoca Guardiola si cree que puede ganar contra cualquier equipo jugando con la mitad del equipo suplente, y mucho menos contra un equipo tan competitivo como el Sevilla. Los andaluces tienen ahora ante sí un panorama muy bueno para revivir sus éxitos coperos de los últimos años.