El periodista le preguntó por el mejor momento de su carrera. “Cuando le di la patada de Kung-fu a un hooligan”. Este es Eric Cantona con 44 tacos. Así resumía su carrera hace pocos días para las cámaras de la BBC. Una carrera que abarca 7 ligas: 2 con el Marsella, 1 con el Leeds y 4 con el Manchester. Además de varias copas en Inglaterra y Francia. Por si fuera poco, el reconocimiento como el primer jugador en ganar dos ligas seguidas con dos equipos distintos. Con el Leeds en el 92 y con los red devils un año después.
Cierto que su trayectoria no ha tenido toda la recompensa que merece su talento. Pero de todos los golazos y las jugadas que dejó, Cantona se queda con el recuerdo más feo. La patada voladora que propinó a un espectador del Crystal Palace-ManU después de ser expulsado. Todavía no había cumplido los 30 años y desde entonces King Eric no ha experimentado el más mínimo arrepentimiento. Según da a entender en la entrevista, con motivo de su fichaje como director deportivo del New York Cosmos.
“Creo que es un sueño para algunos dar una patada a ese tipo de gente. Así que lo hice para ellos, para que estuvieran contentos”. Uno no sabe si tomárselo a broma o no. Cantona se reía cuando lo dijo, pero se reafirmaba con un argumento tan inaceptable como la patada. “Porque ese tipo de gente no tiene nada que hacer en un partido”, en referencia a los hooligans. No voy a entrar en si el tipo al que agredió era un hooligan o no, ni en cómo podía saberlo Cantona. Está claro que aquel hombre debió decirle algo gordo. Pero eso no justifica la violencia. Menos en una figura pública, menos en un deportista. Cristiano Ronaldo no se pone a repartir patadas por más insultos y barbaridades que le dediquen.
Me llama la atención la poca autocrítica de los considerados, justamente además, genios del fútbol. Esta vez nos toca hablar del mítico 7 del Manchester, con permiso de David Beckham. Pero unas declaraciones así las podría haber pronunciado el mismísimo Diego Armando Maradona. Otro que no se queda corto a la hora de vanagloriarse y sacar pecho incluso de sus actitudes más reprochables. Sólo Dios sabe cuantas veces ha salido su hijo futbolista fardando del gol con la mano a Inglaterra. O peor fue cuando Dieguito reconoció entre risas que el brasileño Branco bebió de un bidón con sedantes. Una jugarreta que, según dicen, preparó el seleccionador Bilardo. Fue en el Argentina-Brasil de octavos del Mundial 90, en el que la albiceleste quedó subcampeona. Poca broma. Pues El Diez lo explicaba en televisión con mucho cachondeo, como el que cuenta un chiste a sus amigos. ¿Esa es la actitud adecuada en una divinidad del balón, en un jugador 10?
Es el mismo aire de grandeza que reconozco cuando oigo a Cantona, Maradona, Pelé o Cruyff. Entendería que estuvieran endiosados mientras jugaban, aunque no lo compartiera. Entendería que la fama, el dinero y el éxito te llevaran a hablar así cuando eres el mejor. Pero una vez que el mérito ya es pasado, no comprendo esos discursos. A una gloria retirada le presupongo la distancia y la madurez suficientes para repasar su carrera de forma ejemplar. Con el reconocimiento de los aciertos, que son muchos, y el de los fallos. Sin olvidar que es un espejo para la sociedad y sobretodo para los niños. Es el caso de King Eric, un poderoso reclamo para los medios de comunicación.
Tanto es así que era un fijo en el Star System de futbolistas actores de Nike. Imborrable es el anuncio en el que revienta a un portero demonio. No era el malhumorado Oliver Kahn sino un portero demonio de verdad. Pero de ficción, claro. “Aur revoir”, subida de cuello y chutarro llameante. Un final digno de un héroe de acción. Cantona siempre vendió por ser un tipo duro. Ese aire que desprende a Bruce Willis, o a Bruce Lee por la patada Kung-fu, puede quedar bien en la ficción. Pero la personalidad conflictiva de Cantona era real y le trajo más de un problema. Aún así, siempre ha sido un nombre de relevancia popular.
Inspirador de anuncios y películas como Looking for Eric. Inspirador hasta de una revolución anticapitalista que pretendía acabar con los bancos. StopBanque se conoce el movimiento en Facebook. Organizado por una guionista y un actor, franceses, que tomaron la idea de una entrevista a Cantona. Estos tipos seguramente sean gente inteligente, con formación. ¡La de descerebrados que utilizan el fútbol como excusa! No quiero ni pensar qué se les ocurriría a esta gente si tomaran las últimas palabras de Eric sobre la agresión en el partido contra el Crystal Palace.
Por eso no comparto la patada de Cantona ni la reivindicación, jocosa o no, que él hace. Creo que no son comportamientos adecuados en un referente para muchísimos aficionados. Imaginemos que, con el tiempo, a Zinedine Zidane le vuelven a formular la misma pregunta. “¿Con qué momento de tu carrera te quedas?”. Imaginemos que Zizou no sólo se olvida de la volea contra el Bayer Leverkusen, por decir uno, sino que elige el cabezazo a Materazzi. “Porque me dijo terrorista, insultó a mi familia, juega sucio y gente así no tiene nada que hacer en un partido”. Sería lamentable ver a Zidane sacar pecho de aquella equivocación, ¿verdad?
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Comentarios
Esta es la cruz. La cara: Cruyff reconoció varias veces de que lo más orgullo le produjo de su carrera es que no le expulsaron ninguna vez, aunque este hecho no es cierto. Cruyff estaba diciendo (y aún lo sostiene) algo así como que marcara ya a Sotil en un partido que el Barcelona dominaba pero que no acababa de rematar y el árbitro entendió algo despectivo hacia él. Este hecho fue considerado como el Villarato de la época.
Me sonaba la historia pero no estaba del todo convencido, así que tiré de Wikipedia (en inglés) para confirmar: Gary Lineker no recibió en sus 16 años de carrera ni una sola tarjeta amarilla.
interesante
A pesar de que le veo muchas cosas interesantes al artículo, la verdad que yo estoy con Cantona. Para empezar, me cae muy bien. Para seguir, coincido con su ideología en gran medida y para seguir, me parece mucho más digno utilizar su prestigio para cambiar el mundo que para comprarse un yate y darle cuatro duros a una ONG. Respecto a la patada, la verdad que me encantaría que cada uno de los hipócritas que hablan de "no racismo", fueran a darle una patada a los Ultra Sur, a las Brigadas Blanquiazules y a todos los que están día sí día también con banderas nazis y cánticos racistas. Si cada futbolista que, en teoría, está en contra del racismo, hiciera lo de Cantona, quizá tendríamos un fútbol más sano.
Yo estoy contigo. A los ultras habria que mandarlos a todos a la calle: ultras sur, frente atletico, viris, supporters, y un largo etc...hasta al infierno pacense del badajoz. Se que siempre que sea posible hay que llevar las cosas pacificamente, pero sintiendolo mucho hay gente con la que solo se puede tratar de malas.
De acuerdo, pero no creo que eso sea rol del jugador de fútbol, sino de las autoridades de gobierno y de los distintos clubes! Al césar lo que es del césar...
interesante
Para entender su declaración hay que entender el contexto: Cantona es un hombre típico de Francia que se ríe de la vida, la disfruta sin importarle mucho lo que piensan de él y le encanta mofarse de lo políticamente correcto. Él prefiere que le valoren sus cualidades, pero indudablemente, si puede soltar una perla lo hará simplemente por el placer de hacerlo y la gente como tú que acaba escribiendo sobre ello censurando tal actitud sois su blanco favorito. ¿Estoy a favor de la violencia? No. Pero lo que hizo Cantona no lo veo como algo horrible, más bien como algo gracioso del que mucha gente guarda un recuerdo humorístico. Los que vean en esa acción motivos para volverse violentos tienen un problema de control de ira personal, no al revés. ¿Cantona? El jugador más carismático de la historia para mí.
La patada de Cantona o el cabezazo de Zidane nunca me han parecido reprochables (me lo podrían parecersi me enterase algún día que no hubo agresiones verbales previas a estas acciones). Más reprochable me parece que un futbolista se ponga a insultar a otro para ver si éste pierde los estribos y se expulsa.
interesante
Yo cambiaria el titulo. "A lo hecho... patada en el pecho!
Vamos a partir de una base; Cantonas es un genio y un provocador con todo lo que eso conlleva. Y me juego la mano que según decía esto se estaba descojonando por dentro, porque me parecería muy triste que todo un jugadorazo historico como el se quede solo con eso.
Ahora bien, ha conseguido crear polémica, poner encima de la mesa el problema excesivo con algunas hinchadas inglesas (sobre todo en los 90, aunque parece estar volviendo a resurgir) y además ha dejado una perla cuanto menos curiosa. Todo un crack este francés.
Anticapitalistas podemos serlo todos...otra cosa es que seamos efectivamente capaces de resolver problemas.
En cuanto a lo de que "la verdad que me encantaría que cada uno de los hipócritas que hablan de "no racismo", fueran a darle una patada a los Ultra Sur, a las Brigadas Blanquiazules y a todos los que están día sí día también con banderas nazis y cánticos racistas. Si cada futbolista que, en teoría, está en contra del racismo, hiciera lo de Cantona, quizá tendríamos un fútbol más sano" Pues entonces ¿Que diferencia habría entre ellos u los Ultras?
Sobre lo de que "o que hizo Cantona no lo veo como algo horrible, más bien como algo gracioso del que mucha gente guarda un recuerdo humorístico Sobre lo de que " lo que hizo Cantona no lo veo como algo horrible, más bien como algo gracioso del que mucha gente guarda un recuerdo humorístico". Estoy seguro que sí: menos el que la recibió.
Sobre lo de que " Los que vean en esa acción motivos para volverse violentos tienen un problema de control de ira personal, no al revés. ¿Cantona? El jugador más carismático de la historia para mí" ¿Y si la patade te la pegaran a tí entonces que, ha? Para mí también es uno de los jugadores más carismáticos de la historia (No el más carismático, porque Lineker lo era más) pero eso no hace que lo defienda en cosas indefendibles.