La UEFA, ese nuevo inquisidor del siglo XXI

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UEFA Champions League logoMientras hace pocos días se conoció que la Champions 2008 había arrancado, a través de Vaya Tele me entero que en la próxima edición de la UEFA Champions League, las televisiones que retransmitan la competición van a tener que firmar un código “deontológico” en el que tendrán que cumplir una serie de normas cercanas a la censura. Es decir, la UEFA quiere que las retransmisiones se hagan según las normas indicadas en las 150 páginas del Manual del board técnico de la Champions, y sólo se prime el fútbol, dejando de lado la salsa del mismo.

Entre las cosas que no podrán retransmitirse o que serán seguidas con lupa están: no poder mostrar las repeticiones de las entradas duras más de una vez, ni las pancartas de los aficionados, ni a la grada nada más que en momentos en que el juego esté parado y, vayámonos olvidando de estar en desacuerdo o cuestionar las decisiones arbitrales (pero no querían meter adelantos tecnológicos para facilitar y dejar de cuestionar la labor de éstos). Y no acaba ahí la cosa, ya que será ahora Team, una empresa suiza que gestiona los derechos de las retransmisiones (yo ya empiezo a pensar si no habrá algún jerifante de la UEFA tras esta empresa que se quiera enriquecer a costa de este deporte), la que dará los gráficos y las estadísticas a cada una de las televisiones, cuyos comentaristas no podrán hacer uso de las suyas, y habrá que pactar con esta empresa el número de cámaras que podrán entrar al campo.

Y lo realmente alucinante es que si las cadenas que retransmitan la Champions no siguen estas reglas, corren el riesgo de que Team les cancele los derechos (entiendo que algo tendrán que decir los jueces). Así que imagino que dada la generación de ingresos que supone para las cadenas la retransmisión de los partidos, todas entrarán por el aro.

¿Qué busca la UEFA con esto? Pues, además del asombro que me provoca semejante aberración, porque ahora los jugadores tendrán carta blanca para engañar al árbitro (quién podrá saber qué es piscinazo y qué no lo es), es tratar de frenar a quien le da de comer realmente a la UEFA, la televisión. Entiendo, que parte del objetivo de esta medida, es frenar el auge de Internet y los vídeos que se cuelgan con determinadas jugadas, que cierta parte del público demanda. Pero de ahí a imponer la censura, en pleno siglo XXI, es querer colocarse de nuevo la venda en los ojos por parte de los directivos.

En el mundo de Internet con la televisión a la carta escogida por los usuarios, la gente de la UEFA nos quiere imponer su carta. Las televisiones, y digo todas, deberían rebelarse y negarse a acogerse a ese panfleto que es el citado manual. Pero claro, ¿están dispuestos a lanzarle semejante pulso a la UEFA las televisiones? Al final, el beneficiado de esto será la radio. ¿Y qué harán ahora éstas para narrar los partidos? ¿Podríamos volver al origen de la esencia de la narración radiofónica y no las tertulias que se montan alrededor de los partidos? Mirado desde este prisma, puede ahora resultar que la idea no me parezca tan descabellada, si no fuera por que se trataría de una ilusión, y a la Inquisición se trataba de una institución que ya hace muchísimo tiempo que desapareció. Volverla a renacer es anacrónico.

Más información | La chica de la tele

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Comentarios

  • 1

    Avatar de Daniel Iglesias !

    Es increíble. Sobre todo lo de no poder cuestionar las decisiones del colegiado es de auténtica guasa. ¿Dónde queda la libertad de expresión?

    La única medida más o menos decente será la de no enfocar a la grada mientras el balón esté en juego. Así nos evitaremos que Antena 3 se pase las retransmisiones enseñándonos 30 veces como vibra Eto'o en la cabina, o qué famosos han ido al campo.

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