Ella nació en las luminosas calles de París un junio de 1960, él un 22 de Octubre de 1927 en el frío Moscú. Ella creció entre mimos y expectativas, él en una familia de obreros obligado a trabajar en una fábrica de herramientas desde pequeño. Ella ha llegado hasta nuestros días agrandando su prestigio, él murió hace años dejando su nombre escrito en la leyenda. Ella ha sido amada por muchos y aún más suspiran por sus favores, para él ella representó el mayor idilio de su vida. La Eurocopa y Lev Yashin. El segundo torneo a nivel de selecciones más prestigioso del mundo y el mejor portero de todos los tiempos. Un romance de tan sólo cuatro días que ha llegado agigantado hasta nuestros días.
El primer torneo de la Eurocopa nació en Francia en 1960 gracias a la insistencia de Henry Delaunay, secretario de la federación francesa de fútbol. El formato inicial reunía tan sólo a cuatro equipos. Los vencedores de una serie de eliminatorias anteriores disputadas a ida y vuelta. Esta primera edición celebrada entre París y Marsella fue disputada por Yugoslavia, Francia , la antigua U.R.R.S y Checoslovaquia. La figura gigantesca del gran Lev Yashin eclipsaría toda la competición. Un mito digno merecedor de inaugurar el panteón de la fama de un gran torneo aún en ciernes.
El pequeño Lev Yashin comenzó siendo portero de hokey sobre hielo, a los catorce años comenzó a jugar en el equipo de fútbol de la fábrica donde trabajaba. Cuentan que él quería ser delantero pero que su entrenador al ver su elevada estatura y sus descomunales manos lo relegó a la portería. Nunca se le podrá agradecer bastante a aquel entrenador aficionado el alumbramiento de un mito.
Yashin fue un adelantadao a su tiempo en todas las facetas del juego, en una época donde en ocasiones se jugaba con apenas un par de defensas, fue el primer portero en ejercer de líbero.Apodado la araña negra por sus larguísismos brazos, fue el primero en instaurar la costumbre de blocar el balon, hecho sin precedentes ante cañoneros tan temibles como Puskas o Eusebio. Pelé manifestó en una ocasión que si encarabas a Yashin lo mejor era entregarle el balón directamente, tal era su rapidez y anticipación. Sus reflejos eran prodigiosos para la época y su autoridad era absoluta.
Poco a poco fue engordando el mito, inaugurando esa estirpe de porteros mágicos que trascienden la realidad para instalarse en el territorio nebuloso de la leyenda. Cuentan que paró más de cientocincuenta penaltis a lo largo de su carrera, cuentan que nunca salía al campo sin fumarse un cigarro y beberse un buen vaso de vodka, y cuentan que los delanteros de la época murmuraban que podía detener el balón tan sólo con la mirada. Siempre de negro, el sólo nombre de Yashin se convirtió en una señal intimidatoria para los rivales. Un espectro bajo los palos.
Fracasado en los mundiales de Chile, Brasil e Inglaterra, aquella primera Eurocopa de Francia supuso siempre el gran torneo del ruso. La U.R.R.S eliminó a Hungria y España en la fase previa, (esta última retirada por el boicot a los soviets). En la fase final Yashin realizó un partido portentoso ante Checoslovaquia a la que derrotaron por 3-0. La final frente a la potente Yugoslavia de la época que comenzó marcando, sin embargo la U.R.R.S consiguió darle la vuelta al partido. En plena guerra fría la primera Eurocopa de la historia iba a parar al otro lado del telón de acero. Los Ponedelnik, Bouboukine y Meskhi conseguían el mayor triunfo hasta la fecha para el fútbol soviético.
Por encima de todos sobresalió la figura de un portero de leyenda. El mismo que se retiró a los cuarenta y dos años en su eterno Dinamo de Moscú, habiendo ganado el único balón de oro de un guardameta hasta la fecha y recibiendo el galardón de mejor deportista soviético del siglo XX. Desde entonces, Gordon Banks, Sepp Maier, Smeichel, los mismos Buffon o Casillas deben un pedazo de lo que son a la herencia que dejó Yashin. Aún hoy, en muchos estadios del mundo cuando un penalty se falla de forma inexplicable puede verse por un instante una enigmática figura de negro sonriendo bajo los palos.



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Grandísmo post y preciosas imágenes