
Los Dépor-Valencia son uno de los enfrentamientos más esperados en A Coruña desde hace quince años, concretamente desde el 14 de Mayo de 1994. Aquel día el deportivismo encajó el golpe más duro de su vida sin señalar a nadie con el dedo (con el tiempo mucho se ha hablado de la falta de cojones agallas de Bebeto...); sin embargo, quedó cierto resquemor hacia el Valencia, simbolizado en la celebración del portero González (que festejaba el no perder la prima de Josep Lluis Núñez). Un año después Alfredo Santaelena voló ante Zubizarreta para darle la Copa de Rey al Dépor, su primer título nacional, y la herida se cerró. Eso sí, todos los seareiros blanquiazules tienen una cicatriz de la que se acuerdan cada vez que viene el Valencia a Riazor, por eso son partidos especiales, de los que siempre se quieren ganar.
Ayer, en una helada noche (¿hasta cuándo se van a jugar partidos los domingos a las 21.00h?), ambos entrenadores plantearon un partido en el que la máxima era no cometer errores, muy conscientes de que en un duelo así, el que se adelantara en el marcador tendría todas las de ganar. No carecían de excusas: a Lotina le siguen faltando sus delanteros preferidos (Riki y Lassad) y Emery contaba hasta cinco titulares habituales fuera de la convocatoria.
El Valencia sufre la baja de Silva como la de ningún otro. El canario es la pieza clave del equipo: los ches aceleran el ritmo en los tres cuartos del campo de una manera increíble y Silva, moviéndose entre líneas, es el que le da sentido al ataque, el que convierte la pólvora en fuego. Sin él, Emery no ha querido romper el esquema y está poniendo en su sitio a Banega. El argentino tiene partidos mejores y otros peores, lo que denota que no está en su sitio y depende de otros factores para rendir. Ayer se equivocó en la mayoría de decisiones, ralentizando el ataque cuando debía soltarla rápido y precipitándose cuando la jugada pedía calma. Aun así, tampoco se debe crucificarlo ni mucho menos, pues no está hecho (ni ha sido fichado) para la mediapunta. Con Marchena y Fernandes en el dique seco, el doble pivote en la medular estuvo formado por Albelda y Baraja, pareja que ya de por sí suena a antiguo, a tiempo pasado, por glorioso que fuera.
En el Dépor volvieron al once Guardado y Valerón. Este último también parece parte del pasado, pero habiéndolo visto ayer uno se pregunta si su estado físico perjudica tanto al equipo como para que no compense su magia, más en un equipo que carece totalmente de ese toque de calidad. El bueno de Juan Carlos y Silva (además de Aythami, cedido por el Dépor al Xerez) son de Arguineguín, pueblo que tiene más jugadores en Primera que A Coruña, por ejemplo; además, los dos que nos ocupan son de los mejores mediapuntas españoles de los últimos diez años, no en vano se cree que Arguineguín, nombre de origen vasco, significa “dame la luz”. Y eso es precisamente lo que le da Valerón al Dépor, luz en la oscuridad. Con él no todos los pases siguen la lógica de la pizarra y ayer Riazor volvió a ver huecos y espacios que ya no recordaba tener.
De hecho, Valerón tuvo las dos mejores ocasiones del partido, un cabezazo al larguero y una volea que no supo embocar, y también le ofreció las mejores oportunidades a Adrián. Desde luego, parece que uno mejora al otro, el canario necesita quien corra a los espacios (como lo hacía Makaay) y el asturiano a alguien que le ponga los balones para correr. Adrián no hizo un mal partido, desde luego, pero es el hombre del ¡Uy, casi!: uy, casi se va de dos; uy, casi le gana la carrera; uy, casi remata; uy, casi le pega bien; uy, casi le va por dentro… Además, no presiona nada de nada, lo que ya hace dudar si será una orden del entrenador, porque si no es inexplicable que alguien tan joven sea tan vago. Adrián tiene que decidir su futuro y qué mejor sitio que el Dépor para hacerlo: ¿qué camino quiere tomar, el de Makaay o el de Tristán?
La primera parte acabó con el Dépor recuperando el terreno ganado por el Valencia, llegando al área de César con peligro y estrellando un balón en el larguero, con lo que la primera mitad acabó con unas tablas que dieron pie a ambos entrenadores para acentuar su control de riesgos. En la segunda parte, el Dépor mereció más, ya no sólo por el clamoroso penalty de Dealbert sobre Pablo Álvarez, sino porque es el equipo más pequeño de los dos y no aspira a tanto como su rival de ayer. Y es que, en mi opinión, si el Valencia quiere asentarse en los puestos Champions debe irse a por partidos como el de ayer, arriesgar un poco más. Es cierto que puedes perder, sobre todo fuera de casa y contra equipos como el Dépor, pero si te sale bien una vez de cada tres, haces los mismos puntos que si amarraras los tres empates. Cuestión de actitud, en fin…
Con todo, el Valencia pierde la oportunidad de adelantar al Sevilla y ponerse 3º, manteniéndose en la 4ª plaza. El Dépor, que podía sobrepasar al Mallorca y al propio Valencia y llegar a tocar la Champions, se queda 6º. Seguramente, tanto Lotina como Emery habrían firmado irse de vacaciones navideñas en esas posiciones y vivos en todas las competiciones que juegan, las dos domésticas más la Europa League en el caso del Valencia. A la vuelta del receso vacacional empezarán el año enfrentándose por un puesto en los Cuartos de Final de la Copa del Rey, dos duelos de los que cabe esperar que la mano de sus entrenadores sea aún más alargada.
Foto | La Opinión


Comentarios
Los partidos se juegan a las 21:00 porque el dinero de Canal + manda, parece mentira que os preguntéis esas cosas. No vi el partido, pero leyendo lo que escribes, me alegro de no haberme perdido gran cosa.
Claro está, Marcos G., que la respuesta a la pregunta es el dinero de las teles, pero la pregunta era más retórica que otra cosa. Está claro quien controla esas cosas, simplemente quería comentar la sinrazón de ello haciendo una especie de clamor a todos y nadie al mismo tiempo.
En cuanto al partido, no es que fuera malo del todo, pero pudieron haberle puesto mucho más para que llegaran los goles que faltaron...
cualquier partido en el que este el depor por medio no tiene mucho "espectaculo" la verdad
Cualquier partido en el que juegue el Valencia sí que es lamentable... Una pierna de Villa vale más que los cinco delanteros del Deportivo, que bastante hace con ordenarse y esperar su oportunidad. Que César pierda tiempo descaradamente y que Emery haga un cambio en el 90 demuestra la ambición de un equipo que, rivalidades al margen, me pareció el menos valiente de todos los que han pasado por Riazor este año. Y para espectáculo, a ver al Barça, el resto juegan a otro deporte.
Yo resumuría vuestras opiniones, tonono y lasarte, en que el Dépor da para poco más y el Valencia, o más bien Emery, no se atreve a dar más.
Sin duda el depor debe estar ahora en el paraiso, no creo esten disgustados para nada, la temporada esat saliendo bastante bien. Aunque veo casi imposible que entre en champions.Claro que queda un mundo...
En cuanto al valencia, un equipo que como se indica podria dar mas de sí, y que bajo mi punto de vista silva aporta casi tanto como villa.
Eso verdaderamente es un problema, el valencia depende de dos jugadores, dudo que sin villa y silva este equipo pudiera dar algo. De villa no se, pero silva lo veo mas fuera que dentro, tiempo al tiempo
La verdad es que González podría haber disimulado un poco más en su día, poco le faltó para estar en el podio de las grandes celebraciones como el "toma" de Alonso o cuando Ferrero se tiró al suelo tras ganar la primera Davis. Suculenta debía ser la prima de Núñez, no serían cuatro duros, no.
No he visto el partido de ayer, pero poco fútbol se puede esperar de un equipo que suele jugar con un doble pivote formado por Albelda y Marchena. El Valencia comenzó la temporada con Marchena en su sitio, la defensa, Albelda como pivote defensivo a quien parece que los años han tratado mejor que a su antaño compañero de fatigas, Baraja, y Banega a su lado, parecía lo lógico pero para Emery, buen entrenador pero un tanto conservador, parecía una apuesta demasiado ofensiva. No le ha ido mal, desde luego, no hay más que echar un vistazo al Valencia del año pasado mientras que éste se disputa con el Sevilla el ser el primero de los perseguidores del duopolio, pero con un plantel que cuenta con Villa, Mata, Silva, Pablo o Banega, ahí es nada, podría dar más de sí.
Su estilo es salir a la contra y no es una opción descabellada al contar con Pablo y Mata, dos puñales por la banda, y un jugador como Silva que trenza todo el juego al borde del área, y huelga decir que arriba tienen a uno de los mejores delanteros del mundo. Con Albelda y Marchena en el centro del campo se busca una buena recuperación de balón y soltarla rápido hacia los que desequilibran, pero a veces, y parece que el partido de ayer ha sido un buen ejemplo, que con jugadores así se puede buscar algo más en determinados momentos.
El Valencia comenzó la temporada con Marchena de pivote junto a Banega. Fue una lesió lo que le sacó del equipo. Emery desde que se le echa en cara jugar a lo loco defiende muy bien, pero como esten cansados los de arriba o lesionados los importantes se deja los partidos. Para llegar más lejos a Unai le hace falta aprender a hacer las rotaciones con cabeza y sobretodo hacerlas. No meter de repente a Jordi Alba a arreglarte un partido a media temporada cuando no ha jugado nada.
me parece mal esta frase del post: Adrián tiene que decidir su futuro y qué mejor sitio que el Dépor para hacerlo: ¿qué camino quiere tomar, el de Makaay o el de Tristán? Ya nos gustaría que Adrián fuese la mitad de lo que fue Tristán, entonces tendríamos jugón para rato..
Por ahora a Adrián le queda grande hasta la comparación con Pandiani.
Entendedme bien, por favor. Está claro que Tristán, en su buena época, fue 100.000 veces mejor que lo que es Adrián hoy por hoy. A lo que me refería es si Adrián quiere convertirse en ese delantero serio y productivo que fue siempre Makaaay o si se contentará con ser un vago al que no le llega con su calidad, tal y como acabó Tristán.
El Depor sin delanteros bastante hace, le falta lo que cuesta dinero, poca solución tiene eso, de momento, a disfrutar de que no se pasan apuros y a ver si Lassad sale medio decente.
El Valencia es un equipo muy bueno, eso nadie lo niega pero está a mitad de camino, creo que Emery prefiere asentar bien al equipo antes de buscar una opción más ofensiva, prefiere coger automatismos defensivos y tener una zaga estable.
Un saludo desde: Día de partido.
si es que ni sabes de futbol ni sabes escribir. una vez mas lamentable articulo en el que no parece que te hayas documentado mucho y en el que abres tantas puertas y cierras tan poquitas que uno no sabe si era una cronica, un articulo de opinion o un extracto de una version mala de un libro de valdano.
El articulo esta dpm...me alegro d que se hable del depor por aqui.
Ah, mazorla, la diferencia es q lo q dice Bruno es leido en toda España, y lo q tu digas no le importa una mierda a nadie. Perdona, no me acordaba d q tu escribes para El Pais y Marca. Para pobre, tu comentario, en el q no especificas ninguna d esas "puertas abiertas" ni das tu opinion sobre el partido.
El partido fue un toston. A mi Adrian me desquicio, tuvo dos ocasiones del estilo de las de Makkay en Munich, en las q se quedaba en un mano a mano con el portero. Pero, por alguna razon q nadie conoce, se paro, intento el regate o inventar algo y quedo en nada. Hay muchas cosas q en la tele no se ven. Este chico tiene calidad, pero cuando ves q si no se la dan al pie no se motiva...
Comparto opinión con CAPELLO. Este si se me hizo un muy buen artículo. En lo referente con Adrián dudo un poco que llegue lejos (pese a tener buenas echuras, ojo, no excelentes, buenas a secas) generalmente elige mal. Sobre todo en los mano a mano (me impresiona la facilidad con los que se le presentan estas oportunidades).
Hay una teoria que me gusta mucho, se llama la NAVAJA DE OCKHMAN: ante 2 situaciones con igual resultado elegir siempre la más fácil es lo más conveniente. En un uno contra uno puedes tratar de hacer una vaselina, driblar al portero, hasta incluso apuntarle al travesaño para que en el rebote la tomes de palomita (llendo a extremos de caricaturas japonesas), pero la más facil es disparar justo cuando el arquero esta saliendo y tiene demasiado ángulo por cubrir. El siempre elije mal y si nadie de su cuerpo técnico lo orienta pronto se terminará perdiendo en la nada.
Por otra parte, no se me hace que Tristan sea un vago, o no se en que sentido lo puso el autor, mas bien se me hace un jugador cómodo, que alcanzó la fama hasta los 26 años (2002) y se tiró a la hamaca con 3 años en la élite (2001-2003), casos similares a delanteros españoles que les llegó tarde la fama y previamente eran unos desconocidos les ha pasado algo muy parecido (Javi Moreno, Guiza y compañia)
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