
En el post del Valladolid-Deportivo comenté la tendencia del equipo coruñés a meter la pata cuando está tranquilo y juega contra rivales necesitados. Un defecto que ya es aceptado por todos sus seguidores, aunque nunca falte quien predique el descalabro por la semana y recuerde su buen olfato el lunes. Pero la gente lo soporta echando mano del especial humor gallego porque sabe que el día en que todo está en contra, el Dépor consigue salir victorioso contra todo pronóstico.
Valgan unos ejemplos: la primera vez que el Deportivo llegó a cuartos de final de la Champions lo hizo tras remontar un 0-3 al París St. Germain en menos de 35 minutos. Sin embargo, en cuartos cayó estrepitosamente contra el Leeds, del que nada más se ha vuelto a saber. Tres años después perdió 4-1 en Milán en la ida de los cuartos; en Riazor el Dépor le metió un histórico 4-0 al Milan y se clasificó para semifinales. A un paso de la final, no fue capaz de meterle un solo gol en 180 minutos al Oporto de Mourinho. Así es el Dépor, un equipo que se crece en aguas turbulentas y se ahoga en aguas tranquilas.
Estas últimas jornadas ha vuelto a ocurrir. Después de vencer al fortísimo Sevilla, se llevó una paliza de Valladolid y no supo rematar al Sporting en Riazor. Atendiendo a esto, el deportivismo dejó de hablar de meterse en la lucha por Europa y comenzó a pensar que rascar un punto en Getafe sería algo positivo. Y entonces va el Dépor y gana 0-2 un partido que se le fue complicando desde muy temprano.
Lotina repitió el once de la jornada anterior, excepto por el obligado cambio de un Lassad lesionado por otro de los medio-delantero de los que dispone. El elegido fue Mista, un tipo que desde que llegó a A Coruña no ha hecho más que apuntar a que su carrera en la élite ha llegado a su fin. Pero en el minuto 13 supo llegar en carrera a un espléndido centro de Filipe y picó de cabeza el balón ante Ustari, que nada pudo hacer. Este gol es el primero que mete Mista en Liga desde la 1ª jornada de la temporada pasada.
En seguida llegó la primera amarilla de Riki (min.19). Sufrió un contacto en el área que no pareció lo suficientemente fuerte para tirarlo y no sólo se cayó, sino que se permitió el lujo de adornar la caída como si fuera un bailarín (de los malos). González González lo amonestó, quizá consciente de que el ribereño es un jugador que suele andar demasiado por el suelo, aunque tiene toda la pinta de que aprovechó la ocasión para demostrar que no iba a dejar pasar una. Seis minutos después un centro al segundo palo, obligó a Riki a hacer un escorzo durante el cual la tentación de soltar el brazo fue demasiada para él. Ni siquiera eso le salió, porque no llegó a darle al balón con la mano y éste acabó en su nariz. Pero el colegiado castellano-leonés pensó que sí había hecho trampa y le sacó la segunda amarilla. Decisión incorrecta con el reglamento en la mano, pero merecida por querer engañar al árbitro (y a todos los demás): un auténtico ejemplo de justicia divina.
Pero González González aún tenía ganas de marcha y encontró que las protestas de Lotina tendrían menos efectividad estando tres metros detrás de su banquillo, así que lo expulsó en el min. 33. El Dépor metió el bus alrededor de su área buscando que llegara el descanso para poder reordenarse y consiguió irse al vestuario con el 0-1. A la vuelta el equipo de Míchel siguió sin encontrar el modo de hincarle el diente a la zaga blanquiazul y, lejos de empatar el partido, recibió un segundo gol. Un contraataque del Dépor llegó a un Guardado cambiado de banda que encaró y la pegó con el calcetín; la Fortuna hizo que el balón cayera a los pies de Mista, quien, antes de tener que decidir por donde ponerla, vio aparecer a Filipe por donde debe llegar un extremo derecho y no un lateral izquierdo, metiendo el gol a placer tras la generosa cesión del de Caravaca.
Una muesca más en el currículum de Filipe, que está haciendo tal temporadón que cuesta encontrar un lateral izquierdo más en forma. Lleva cien partidos en Primera, 73 de ellos de manera consecutiva, y a sus 24 años se está convirtiendo en un fichaje muy atractivo para un equipo grande. Lendoiro ya está preparando la mesa del Playa Club para que el que venga a por él se encuentre con las primeras luces del alba en la cara cuando se les pase toda la noche entre flecos y percebes.
Aún hubo tiempo para otra alegría. Sergio también fue expulsado por doble amarilla (en otra decisión rigurosa del nefasto árbitro), lo que obligará a Lotina a buscarle un sustituto para el próximo partido. Esperemos que el que salga lo haga suficientemente bien como para que el entrenador deje en el banquillo al centrocampista catalán, un cero a la izquierda un partido más. Ahora su nombre en la camiseta es Sergio G.S. Sólo falta que se ponga en las botas SGS8...
Con todo, el Dépor sigue 5º en la tabla, a dos puntos del 4º y, lo que es más importante, abriendo un hueco de seis puntos con el 9º. A este ritmo habrá hecho los deberes en una sola vuelta, aunque no sé si tanta tranquilidad acabará siendo buena.
Foto | La Voz de Galicia



Comentarios
Veo que eres asiduo seguidor del Depor ¿eh? jeje, desde tu llegada en número de entradas que hablan sobre el Deportivo de la Coruña aumentan :)
Saludos
Me alegra volver a ver al depor donde nunca tuvo que dejar de estar.
Recuerdo aquel 4-1 que le levantó al Milán con un 4-0, eso si que es una proeza y no lo que tiene mañana el Madrid
Aupa depor!!!
Bruno, me encanta que haya un deportivista (o alguien que ve partidos del depor) entre los redactores, pero tu comentario de Sergio no es todo lo riguroso, objetivo y profesional que cabría esperar. Que yo también le tengo paquete, pero al César lo que es del César, y si bien Sergio no es nadie, es más que cualquier otro de los coruñeses en su posición.
interesante
No estoy de acuerdo, Rodericco, Sergio no es el mejor de los centrocampistas del Dépor ni de lejos. Antonio Tomás, por ejemplo, recupera más balones y ocupa mucho más campo que él, aunque no suele ser tan visible como otros. Y Juca ha hecho más a balón parado en cinco partidos que él en tres años.
Me cuesta creer que Sergio haya bajado tanto el nivel. ¿Y cómo es posible que no se renovase a un buen centrocampista como De Guzmán? ¿Motivos económicos? El caso resulta más curioso aún al ver que está jugando en la liga de su país, Canadá.
Increíble lo de Filipe, parece no acusar el cansancio y es sorprendente en un jugador que recorre la toda la banda partido tras partido. Otro ejemplo claro de un lateral que a pesar de su posición es el jugador más importante de su equipo, si tuviese una mejor prensa quizá estaría ahora muchísimo más valorado, aunque ya parece difícil que permanezca otra temporada más en La Coruña y Lendoiro ya estará preparando los tira y aflojas, alguien duro de roer a la hora de negociar, en el traspaso de Makaay, a los alemanes del Bayern los volvió locos xD
Quizá de lo que más adolezca este Dépor es de un buen delantero, personalmente creo que Riki juega mejor más retrasado, Mista y Bodipo están de capa caída, Adrián es un buen jugador pero no un goleador, y lo mismo se podría decir de Lassad. Con la excepción de Xisco, quien dió un buen rendimiento, puede que desde los mejores años de Makaay y Diego Tristán no tenga el club gallego un buen delantero. Puede que hasta el exdeportivista Pandiani, quien coincidió con ambos, fuese una buena opción ahora mismo.
Respecto a lo último que dices, dependerá de la ambición que muestren tanto el cuerpo técnico como los jugadores, pero está claro que la relajación no será buena en ningún caso, un buen ejemplo sería el Hull City el año pasado en la Premier, a punto estuvo de acabar descendiendo después de una primera vuelta impecable.
ElevenRank, recuerdo aquel partido, partidazo mejor dicho, un día glorioso para el Dépor y el fútbol español con un Luque enorme. Una remontada épica.
Te pongo un artículo de Riazor.org, que es de mi opinión
http://www.riazor.org/un-debate-equivocado-109819
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