Ha cesado la música, y Bernd Schuster ha corrido a sentarse en el último banquillo que quedaba libre en Primera. El alemán ha rebajado sus pretensiones económicas para dirigir al Getafe. Cobrará unos 20 millones de pesetas, aunque su prima por conseguir la permanencia es mayor que la del resto de la plantilla.
Como acostumbra, el presidente del Getafe, Ángel Torres, ha sido muy claro:
“No voy a hipotecar los recursos del Getafe ni por entrenadores ni por jugadores. Sé cuál es nuestro límite y de ahí no me voy a mover”.
Precisamente la química entre el presidente y el nuevo entrenador es una de las dudas que surge entre la afición getafense para el próximo curso. Por aquello de que polos del mismo signo se repelen.
Aún más dudas despertó un año atrás Quique Sánchez Flores. En el ánimo de Schuster, sin duda, debe de estar el éxito de su antecesor. El alemán acepta la oferta consciente de que, si trabaja bien y el destino le sonríe, podrá encontrar acomodo en un equipo de mayores pretensiones. Uno que le pague más y permita a De la Morena volver a tacharle de pesetero una noche sí y otra también.
El éxito del Getafe 2005-06 no depende de Schuster. Paunovic, ya fichado, puede ser un gran refuerzo para el ataque (¿qué versión de sí mismo ofrecerá el serbio?), muy dependiente el pasado curso de la puntería de Riki y la inspiración de Gica Craioveanu (38 años). Los otros refuerzos confirmados son dos porteros: Rebollo, del San Sebastián de los Reyes, y Luis García, el mismo que este año tuvo de uñas a grada de La Romareda. El resto de nombres que suenan son de una modestia alarmante; nada que ver con la subida de 60 euros en el abono de general.



Comentarios
No hay que olvidar que el mejor fichaje para la temporada 2005-2006 debería de ser pachon (pachon pachon pachon pachon-pachon pachon).