
Cuando la soga aprieta hasta casi ahogar, sólo una victoria evita males mayores. Poquito a poco dos equipos del sur, Betis y Recreativo, van sumando puntos. Esta jornada podía ser la de despedida para sus entrenadores, Héctor Cúper y Víctor Muñoz. Sin embargo, los dos, a pesar de tambalearse aguantarán al menos quince días más en sus cargos, ya que, al fin, tanto unos como otros ganaron.
La paciencia, dicen, es un árbol de raíces amargas pero de frutos dulces. Eso pensarán en Getafe o en Valladolid, donde los malos resultados no han bastado para que sus presidentes cambiasen de entrenador como lo hacen de corbata. A ellos de momento les está saliendo bien. A veces, la paciencia, da sus frutos dulces, y en esas están Cúper y Muñoz tras la duodécima jornada, previa, por cierto, a los compromisos internacionales.
Comenzamos por el que está más abajo. Penúltimo para ser exactos. El Betis ha sido más Betis que nunca contra el Zaragoza. Descartando el juego brillante desde el principio, el Ruiz de Lopera ha empezado a temblar cuando D’Alessandro, de libre directo, ponía en ventaja a los maños. Ha sido un espejismo. El Betis ha sacado su coraje y su casta, se ha puesto el mono de trabajo y ha demostrado que aunque la brillantez escasee, con corazón se puede sacar un partido adelante. El héroe en cuestión ha sido Pavone, un goleador que desde que llegó a la Liga tenía la pólvora mojada. El argentino ha sido el último cartucho que ha utilizado Cúper cuando apenas faltaba un cuarto de hora. Y la respuesta ha sido contundente. Primero rematando un centro de Edu en el 80’ y en el último suspiro, ‘in extremis’, con todo, introduciendo el cuero en la meta de César tras una asistencia otra vez de Edu, que había rematado de cabeza un centro desde la izquierda de Xisco. La locura ha invadido Heliópolis, que al fin ha podido disfrutar, no sin sufrimiento, de una victoria de los suyos.
Encima del Betis está el Recre, con un puntito más, doce, e igualado con Deportivo, Almería y Osasuna. Lo han pasado francamente mal los de Víctor, que sabían que ganar obligatorio si no querían ver en las listas del paro a su técnico. Similar al partido del Betis, este Recre no juega como lo hacía el año pasado con Marcelino y eso se nota más que nada en la clasificación. El rival tampoco invitaba al optimismo y así ha sido durante los 90 minutos. Los andaluces, pese a que cuentan con un ataque endiablado como Sinama Pongolle y Javi Guerrero llevaban la friolera de mes y medio sin perforar ninguna portería rival y lo mismo sin sumar los tres puntos. Pero la maldita mala racha se ha ido al traste con un zapatazo del portugués Martins cuando al partido sólo le quedaban 20 minutos para el final y justo después de que el gigante osasunista Dady rematase al palo. Un gol que ha calmado a la hinchada local y que da aire a su entrenador, aunque se mantengan en los puestos de descenso.
Y es que en el fútbol lo que ayer es cal hoy puede ser arena y lo que ayer fue fracaso hoy puede ser éxito. Hoy sólo es el primer paso tanto para Cúper como para Víctor. Pero que no se fíen y sigan peleando porque en este campeonato la paciencia es un bien escaso.
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