
Es muy fácil deducir cuáles son los resultados que técnicos como Mourinho o Guardiola han de sacar de sus respectivas plantillas: lo máximo. En equipos como Real Madrid o Barcelona sólo ganar importa, y cuando la victoria no llega se sabe que se están haciendo mal las cosas —aunque sea muy fácil hablar, con la victoria en el bolsillo, de cantera y estilo—. El asunto se complica cuando hablamos de otros clubes donde es más difícil deducir cuál es el tope al que puede llegar la plantilla que a su disposición tiene el técnico, que por otra parte siempre será el máximo responsable cuando las cosas no vengan bien dadas. En el caso contrario la gente estará contenta, sin embargo, siempre habrá voces que aseguren que, en otras manos, se podría llegar incluso a cotas más altas.
Y me viene a la cabeza el Athletic Club. Con Joaquín Caparrós, el club bilbaíno experimentó una clara mejoría respecto a años anteriores y volvió a paladear el sabor de las competiciones europeas. No obstante no todos en San Mamés estaban felices con la labor de Jokin, voces que reclamaban algo más que el patadón a la cabeza de Llorente y las triquiñuelas habituales de los equipos del hoy técnico del Mallorca. Con el presidente Urrutia llegó Bielsa, cuyos equipos siempre se caracterizaron por un buen trato al balón, el polo opuesto a lo que cada domingo se veía en La Catedral. A día de hoy, el equipo rojiblanco ha alcanzado momentos de excelencia de la mano del argentino, no obstante, los números, fríos pero que no mienten, aseguran que el año pasado a estas alturas, el Athletic tenía más puntos en el casillero.
En Valencia no es nada nuevo con independencia del técnico que se siente en el banquillo: el inconformismo es algo generalizado a orillas del Turia. Paulatinamente se han ido en los últimos años estrellas como Villa, Silva o Mata, y el Valencia se mantiene en la zona alta jugando Liga de Campeones. Sin embargo se acusa a Emery de entrenador defensivo y apocado con la creencia de que se podría sacar más jugo a la plantilla valencianista. Podría ser verdad, pero también un cambio de técnico podría conllevar que el equipo ni siquiera viese de cerca los vítores y clamores de la Liga de Campeones.
Pero también hay casos opuestos, de clubes que parece que han tocado techo y sin embargo nos sorprenden más aún. ¿Quién iba a decir hace unos meses que Juan Ignacio Martínez mejoraría los números de Luis García Plaza? La gesta del Levante el año pasado, con una salvación holgada y libre de apuros, está siendo superada este año por el equipo de JIM, que ha sido líder en solitario por delante de los dos grandes y se mantiene en puestos de Champions. Cierto es que la plantilla ha tenido algunos retoques, pero no lo es menos que ya no disponen de Caicedo, el crack de la anterior campaña. En cualquier caso, una sorpresa mayúscula.
En el Racing, el cambio de técnico se ha convertido tristemente en una costumbre, aunque hoy sea el último de los males. Ya el año pasado con Portugal, aunque el equipo verdiblanco estuviese fuera de los puestos de descenso, se reclamaba un cambio en la dirección técnica, pues los métodos del burgalés no convencían. Llegó Marcelino y el equipo mejoró —aunque justo es reconocer también la influencia de Giovani dos Santos—. Esta temporada, tras los problemas con la Concursal y las limitaciones en la plantilla, parecía que Cúper no podía sacar más de lo que tenía. Y aunque aún es pronto para sacar conclusiones, lo cierto es que el triunvirato formado por González, Castaños y Pinillos ha logrado, en tres partidos, una victoria y un empate en liga y una victoria copera.
Aunque el inconformismo sea una virtud, ésta debe ser bien entendida. Es difícil saber cuál es el tope máximo de una plantilla en la que pueden influir tantos aspectos como la motivación, el estado de ánimo y de forma, la adaptación del equipo a los planes del entrenador, el hecho de que pueda sacar el máximo de sus futbolistas y sepa también adecuarse a lo que tiene, etc. Cuando las cosas van mal es fácil echarle la culpa al técnico, pero cuando van bien es más complicado aún pronosticar el techo de un equipo, saber si lo bueno es mejorable o correr el riesgo de no valorar lo que se tiene.
Foto | Carlos RM



Comentarios
En mi opinión el inconformismo es una virtud. Es cierto que en algunos momentos hay que saber ser realista y decir hasta aquí he llegado, pero si no existiese el inconformismo muchas de las cosas que se han conseguido hacer por mucha gente no se hubiesen hecho. La humanidad está llena de historias de superación. Son miles de ejemplos del inconformismo que llevan a la gloria :) Desgraciadamente otras llevan a la muerte o el fracaso... pero si uno no lo intenta, está claro que no va a ganar.
Hablas muy bien del barça y el madrid que es básicamente eso, ellos tienen fácil el asunto. O ganan o GANAN. Y como bien dices, hay otros equipos que quieren hacerlo y se creen capaces de ello. Para mi, es digno de admiración :)
Hablaré del athletic por ejemplo, que es el que más me atañe, es un equipo con gran historia que últimamente las únicas alegrías que nos ha dado son el gol de Tokero en la final de copa y algún que otro partidazo en UEFA. Venimos de unos años bastante negros en los que nos íbamos a segunda. Finalmente conseguimos sobreponernos y vino Caparros. Está claro que viendo como estaba el patio, es un hombre que puso unos cimientos más que necesarios para poder afrontar la liga. Y tanto fue así que al final llegamos a una final de copa (trágico desenlace ejejeje) y nos clasificamos para la uefa en ésta última campaña. Lo habia hecho genial! No hay dudas.
Ahora viene el momento del que hablas... que se puede conseguir con éste Athletic? podemos aspirar a simplemente clasificarnos para la UEFA? podemos aspirar a ganar ALGO? La mayoría de los socios votaron que si y yo si lo fuera, también lo haría.
Caparros nos dio la fe, pero no por ello debemos casarnos con el. Todo el mundo tiene defectos y los socios han visto que con caparros no podíamos ir más arriba. Sus triquiñuelas, el NO FUTBOL del que tanto se habla... me parece que no son compatibles con el fútbol que quiere ver la gente en San Mames.
Tenemos nuevos jugadores que están capacitados para hacer un fútbol que con Caparros no podríamos ver, así que en mi opinión este inconformismo ES ACERTADO.
El otro día hablando con un amigo me decía como el Athletic hubiese ganado muchos partidos que ha perdido o empatado esta temporada si Caparros hubiese estado al mando. No dudo que así sería, pero estoy muy seguro que se hubiese conseguido con otras armas que no identifican lo que quiere ser el Athletic.
El proyecto de Bielsa, es un proyecto a LARGO PLAZO y hay que tener paciencia. No se consiguen resultados de un día para otro. Hay que ser crítico, pero hay que dejar trabajar a la opción que han elegido los socios.
En resumen, para ser inconformista, HAY QUE TENER PACIENCIA pues los resultados llegarán solo si se tiene paciencia y constancia que son las armas de un inconformista. Porque si se es inconformista solo vale serlo HASTA EL FINAL puesto que sino, habrá sido un fracaso en todos los aspectos.
Solo un apunte Gabriel respecto a esto: " En equipos como Real Madrid o Barcelona sólo ganar importa, y cuando la victoria no llega se sabe que se están haciendo mal las cosas —aunque sea muy fácil hablar, con la victoria en el bolsillo, de cantera y estilo—. "
Esta claro que tu referencia de cantera y estilo es sobre el Barcelona, pero he de recordarte que justo cuando llego Guardiola, el Barcelona era un equipo que habia perdido 2 ligas frente al Real Madrid y en plena crisis. Y Guardiola tuvo la dificil decision de prescindir de cracks como Deco y Ronnie, y subir o traer a canteranos como Pedro, Busquets o Pique cuando segun tu articulo y tu razonamiento, deberia haber tirado de cartera y no cantera. Deberia haber fichado para ganar, sin embargo, aposto por la idea de jugar bien, en base a no tantos nombres y mas cantera.
Hombre, si es una difícil decisión deshacerte de dos cánceres del vestuario (y principales responsables de la crisis que sufría el Barcelona), ya no quiero ni saber que pensarás de la venta de Ibrahimovic.
No creo que Guardiola haya sido especialmente arriesgado en 2008. Además de haberse deshecho de los cánceres de Ronaldinho y Deco, en líneas generales lo que hizo fue reforzar con algunos fichajes (como Alves) el viejo modelo que Rijkaard había dejado en el Barca, e imponer una mayor disciplina. De hecho, si mal no recuerdo, 8 de los 11 jugadores culés que fueron alineados en el 2-6 eran los mismos que le hicieron el pasillo al Real Madrid de Schuster el año anterior.
Por eso creo que el verdadero constructor de este Barcelona ha sido Rijkaard, y que Guardiola solo mejoró las bases dejadas por el holandés. Y más que un modelo basado en la cantera, este Barca no es más que la versión culé del sueño florentinista de Zidanes y Pavones.
PD. Disculpen que escriba "Barca" pero es que mi nuevo teclado carece de esa letra.
-- editado por última vez a las 22:11
Bajo mi punto de vista y como athleticzale el inconformismo es algo acertado ya que se puede optar a más y sólo una puntualización: de los cuatro años del utrerano, sólo el año pasado tuvimos más puntos que esta temporada a estas alturas. Todos necesitamos un tiempo de rodaje y adaptación a un nuevo proyecto. Habrá que ver a final de temporada a dónde llegamos y cómo lo hacemos. De momento, en general, estoy mucho más contenta.
-- editado por última vez a las 20:15
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