
La Mareona inundó pacíficamente A Coruña este fin de semana. La mayoría de los ocho mil sportinguistas llegaron el sábado y se prevé que se les alargue la noche del domingo. La afición xixonesa se había llevado un buen recuerdo de su visita a la ciudad la temporada pasada, por la acogida recibida y por el 0-3 que cosecharon en Riazor.
Este fin de semana uno no podía dar un paseo por A Coruña sin cruzarse con un grupo de sportinguistas con caras alegres, como si vinieran de comer bien. De hecho, se organizó una comilona en la calle de La Franja para las dos aficiones, donde no faltó empanada para nadie. Una lástima que el clima no acompañara.
El Sporting comenzó el encuentro con brío, espoleado desde las gradas, presionando arriba y muy generoso en el esfuerzo. El Dépor es un equipo al que le gusta que el partido vaya cogiendo ritmo poco a poco, pero no le cogió de sorpresa el arranque rojiblanco porque tenían muy presente el repaso del año pasado. Tanto es así que a los dos minutos pudo ponerse por delante si el árbitro hubiera señalado un penalty sobre Riki.
A medida que iba avanzando la primera parte parecía que los de Manolo Preciado tocaban el balón con más claridad, fue el Dépor quien logró las ocasiones más claras, con lo que se fue ganando la sensación de estar mejor que su rival. La mejor llegó con un trallazo de Riki al larguero, después de controlar de pecho y girarse sobre su eje en un palmo de terreno (lo que en Galicia se llama “pegarla a la reviravolta”). El gol llegó a balón parado, uno más de los blanquiazules, donde Lassad estuvo más espabilado que nadie para rematar un cabezazo de Juan Rodríguez al travesaño.
A la vuelta del descanso los de Lotina aprovecharon al bajón del Sporting para irse arriba y buscar el segundo. Los asturianos no sólo aguantaron bien sino que en varias ocasiones salieron a la contra, con velocidad, buen toque y hasta llegando en igualdad de número ante la defensa, algo sorprendente siendo los locales quienes iban por delante. El partido se fue rompiendo por la medular y se sucedieron los golpes hasta que Diego Castro aprovechó un rápido contraataque y una horrenda salida a los pies de Aranzubía. Riki, el mejor del partido, volvió a estrellar otro balón al larguero y Lassad repitió su oportunismo, pero en fuera de juego esta vez.
El partido acabó 1-1, con el Sporting contento por el punto ganado y entusiasmado por el espectáculo de la Mareona. El Dépor se quedó con la sensación de haber merecido la victoria y lamentando no tener más clarividencia en los últimos metros. Eso sí, Riki fue el mejor y está enchufadísimo: le da salida al balón con su excelente juego de espaldas a la portería, encara con convicción y remata todo lo que puede, sobre todo de cabeza; sólo le falta ese algo que todavía no tiene para convertirse en un delantero de quince o veinte goles por temporada.
En conjunto fue un buen partido, con dos equipos que buscaron la portería contraria tirando de sus virtudes y azuzados por sus aficiones. Un duelo entre primos hermanos que el año pasado lo pasaron mal (uno más que el otro) y que esta temporada se están ganando un lugar en la parte alta de la tabla. El Sporting se sitúa séptimo, con 13 puntos, y el Dépor mantiene plaza europea, sexto y con 16 puntos.
Más allá de los méritos a ras de hierba, hay que destacar a la afición sportinguista, la Mareona, que se merece no abandonar nunca más la Primera División. Compuesta por gente de todas las edades, sus desplazamientos por todo el norte peninsular sólo son superados por las peregrinaciones de la final de la Copa. Son buena gente que viene a pasárselo bien; comen, beben, cantan y lo hacen todo buen gusto, montando bulla pero sin crear disturbios. Si bien es cierto que hubo una pelea entre ultras de ambos equipos, hay que dejar claro que el ambiente en el estadio fue totalmente festivo. Como tampoco hay que olvidar la buena acogida de A Coruña, ciudad de la que se dice que en ella nadie se siente forastero. Ojalá ocurriera lo mismo cuando nos visita el Celta de Vigo...
Foto | La Opinión



Buen post, pero muy desafortunada la mención final al Celta. La rivalidad entre ciudades es histórica y la misma actitud se le puede achacar a la hinchada deportivista cuando visita Vigo. En definitiva y como se suele decir, no viene a cuento mentar aquí al Celta.
Alex S: si te fijas, en la frase anterior hablo de la acogida de A Coruña, por lo tanto en la frase sobre el Celta a lo que me refiero es a que es una pena que no sean recibidos en la ciudad como lo fueron los del Sporting, haciendo autocrítica sobre mi ciudad (y añado lo de viceversa porque cuando vamos a Vigo ocurre lo mismo).
Mira que yo siempre pense que era "La Coruña" y "Gijon"....
Nunca te acostarás sin saber algo más...
Estos son los que mejor fútbol están haciendo a día de hoy.
A excepción de los ultras de turno, el ambiente que se respira en los últimos Deportivo-Sporting y Sporting-Deportivo debería ser un ejemplo para el resto de aficiones. Al fin y al cabo, lo importante es pasárselo bien y disfrutar del fútbol. Mala suerte que el partido de vuelta sea un miércoles y lástima que los tontos de siempre se empeñen en insultar y provocar hasta que la chispa se enciende. Por lo demás, PUXA SPORTING y FORZA DEPOR!
Desde luego la afición del Sporting me parece que hoy día es la mejor. Esas cantidades de gente desplazada (y ojo, no sólo en Primera, puedo dar fe de ello) no tienen comparación en España. Y además, como destaca Bruno, visitan las ciudades disfrutando de ellas con alegría y respeto.
Estoy seguro de que muchos de los buenos resultados que ha sacado el Sporting estos años fuera de casa se han debido al plus de fuerza que les ha ido dando su afición.