
Después de algunas semanas más allá que acá, retomamos en Notas de Fútbol lo que menos y lo que más nos ha gustado de la jornada liguera. La vigesimoséptima entrega de las Notas de la Jornada, a continuación.
» Plaga de lesiones
Suspenso total para una jornada que no ha podido ser peor para varios futbolistas. Gavilán (Getafe), sufrió una rotura de ligamentos por lo que dice adiós a la temporada. También se despide Tote (Hércules), que sufrió la dolorosa triada y estará seis meses de baja. Más suerte corrieron Luis Fabiano (Sevilla), cuya lesión ‘sólo’ tiene para seis semanas o Sergio García (Espanyol), de tres a cuatro a la espera de si es operado o no.
» La Rosaleda se impacienta
Como muchos, me quedé patidifuso de las declaraciones de Pellegrini al término de la derrota de su equipo ante el Real Madrid, al cual se enfrentaron, según sus palabras, a sabiendas de que poco o nada podían hacer. Según el chileno, el partido verdaderamente importante era el del fin de semana, ante Osasuna. Pues bien, el Málaga cayó en el último suspiro, sigue colista y la hinchada cargó contra sus jugadores.
» La victoria a domicilio del Almería
Con José Luis Oltra en la grada y un 1-0 en contra casi nada hacía presagiar que el Almería, sumido desde hace jornadas en la zona baja de la clasificación, sacaría algo positivo del Rico Pérez. Pero a través de su móvil, el técnico ordenó algunas modificaciones y entradas de jugadores, y los andaluces consiguieron darle la vuelta a la tortilla para meter en zona de descenso, también, al Hércules.
» Caicedo ya es historia en el Levante
Si hay un culpable de que a estas alturas el Levante tenga un colchón de cinco puntos sobre el descenso ese es Felipe Caicedo. El delantero ecuatoriano mantiene encendida la flama de la esperanza y, ante el Espanyol, anotó su undécimo tanto del campeonato, lo que le convierte en el máximo goleador granota en Primera de la historia levantinista, superando al anterior récord (10) de Pepín en los años 60.
» Özil, qué maravilla
El Real Madrid ganó con solvencia a un Racing que, muy a su pesar de su excéntrico presidente, no estuvo a la altura. Y parte de que eso fuese así la tuvo Özil, que se cargó el equipo a las espaldas para convertirse en el futbolista imaginativo y decisivo que tanto se espera que sea. No sólo no notaron los blancos la ausencia de Cristiano Ronaldo, sino que al mago alemán se le vio más suelto, algo que con su clase pagaron los cántabros.
En NdF | Las Notas de la Jornada



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El presidente del Racing no es Ashan Ali Syed, sino Francisco Pernía.
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