Mal ha comenzado el año el Sevilla. Si el 2006 fue el mejor de su historia, el 2007 ha arrancado de la peor manera posible. En Liga dos derrotas consecutivas, y en la Copa del Rey, un triste empate en Vallecas ante el Rayo Vallecano.
Hacía casi un año que el conjunto andaluz no conocía la derrota en casa. El Sánchez Pizjuán, desde el pasado 5 de febrero de 2006 ante Osasuna (0-1), nunca había obsequiado a sus visitantes con los tres puntos. Y el rival de ayer, el Mallorca, era el propicio para seguir sin hacerlo. Porque el conjunto de Gregorio Manzano había iniciado su particular caída en picado, con cinco derrotas en sus últimos cinco partidos, Copa incluída, y porque apenas mostraba signos de mejoría.
Así las cosas, el Sevilla se frotaba las manos pensando ya en agrandar la distancia con su más cercano perseguidor, el Barcelona, que no pudo ante el Espanyol el sábado. Pero en el fútbol no vale fiarse. Puedes ser elegido el mejor equipo del mundo y luego presumir de ello, pero siempre con los pies en el suelo. Y ahí es donde, después de Zaragoza y Rayo, el sigiloso Mallorca dejó de nuevo al líder (2-1).
Los de Juande Ramos se pusieron delante en el marcador gracias a un gol del Pichichi Kanouté (15 goles), que anotó desde los once metros un penalti dudoso de Moyà sobre Jesús Navas. Pero no bastó esa diana para derrotar el empuje visitante, que tenía en Maxi López su referencia ofensiva. Así, en la segunda mitad, el defensa portugués Nunes aprovechó un mal rechace de Dani Alves dentro del área sevillista para lograr el tanto de la igualada.
La defensa hispalense andaba despistada y eso lo aprovechó Jordi López para servir en bandeja el 2-1 a Maxi, que con su particular celebración de la gallina erigía al cuadro bermellón como la tercera piedra con la que se topa un resbaladizo Sevilla en poco más de una semana. Juande lo intentó haciendo debutar a su último fichaje, el ruso Kerzhakov en busca de la remontada, pero un ordenado Mallorca supo aguantar el resultado y llevarse los tres puntos del hasta ayer infranqueable fortín sevillista.


Comentarios
Tristísimo. Como sevillista que soy sentí verguenza. El partido fue un desastre, se puede perder si el otro equipo juega mejor, como fue este el caso, pero es que encima el Sevilla jugo pésimamente y eso ya es más doloroso. Siempre que el Barcelona pincha el Sevilla tropieza.
El Sevilla ya tiene el aliento de 3 o 4 detrás…¿le podrá la presión? no sé yo…
Es que el partido del Mallorca del domingo fue perfecto. Por el derroche fisico de sus jugadores, las ganas y Manzano acerto con el once.
Todos tienen su momento de bajón y el del Sevilla ha sido este.
Ahora a ganarle al Rayo y a Cuartos, luego dos goles al villareal en lasexta y campeones de invierno…
mira que fasi
esto le viene al pelo mas que nada por lo de bajarles un poquito los humos:D
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