
Aprovechando que durante estos días se está disputando la Copa del Rey de juveniles de División de Honor, quiero reivindicar un cambio de formato en la categoría, dado que el actual impide, bajo mi punto de vista, un desarrrollo pleno de esos chavales que en años posteriores están llamados a ser los representantes de nuestro fútbol. El actual modelo se rige de la siguiente forma: siete grupos de veinte equipos, de los cuales los dos primeros de cada grupo y dos terceros se meten en la Copa del Rey, quedando la Copa de Campeones reservada para los líderes de cada grupo y un mejor segundo. Es un modelo integrador, pues son muchísimos los conjuntos que abarca, pero denota una alarmante falta de competitividad. Es decir, no hay verdadera competición hasta que llegan los dos títulos a final de temporada, porque por lo general en cada grupo hay un importante desnivel entre los equipos de Primera y el resto.
De los 16 equipos que tiene cada grupo, hay tres o cuatro, en algunos casos menos, de importante entidad y el resto aporta bien poco. En esta categoría los mejores jugadores por lo general se concentran en los grandes clubes, de ahí a que las sorpresas sean muy difíciles. Todo ello implica que casi siempre pelean por el liderato los mismos y que la temporada se resuelve en los enfrentamientos directos de las dos o tres escuadras de referencia, resultando el resto de los partidos meros trámites. Que esto sea así, obviamente, acomoda a los canteranos de los clubes importantes, conscientes que de los 38 encuentros a disputar, al menos 30 ganarán con la gorra. En consecuencia, la competitividad se reduce, no vemos fútbol de nivel hasta la Copa de Campeones y la Copa del Rey y, lo que es peor, el crecimiento de los chavales, que se acomodan por el formato, se estanca levemente.
Hace poco se habló de, emulando a lo que ocurre en Argentina o Inglaterra, hacer una liga de filiales. No considero oportuna esta medida, como expliqué en su día, porque los canteranos de segundos equipos se curten en experimentadas y duras categorías como Segunda B o Segunda y no entre sí. Sin embargo, sí vería con buenos ojos que se hiciera una liga nacional de juveniles, que contara con todos los equipos de Primera, pues eso repercutiría en un importantísimo aumento de categoría de los jóvenes peloteros españoles. Vería bien, por ejemplo, que los equipos juveniles de Madrid y Atlético, a pesar de que este año el Rayo ha dado la campanada, tuvieran a lo largo de la campaña un mayor aliciente que enfrentarse a ellos mismos para decidir quien se mete en la Copa de Campeones. Con el cambio de formato que sugiero estaríamos hablando que domingo tras domingo Madrid y Atlético se medirían a otros equipos iguales de potentes, competirían contra Espanyol, Deportivo, Barça, Valencia o Athletic y no ante el Flecha Negra, Salamanca, Unión Adarve o Las Rozas entre otros, con todos los respetos que me merecen estos equipos.
Acomodar a canteranos de Athletic o Espanyol, por ejemplo, no es bueno, porque esos canteranos son el futuro de ambos equipos, y sobe todo porque inevitablemente, aunque no paren de crecer, sí lo hacen en menor grado. Si en cambio supieran que para ganar cada domingo hay que dar el cien por cien, como ocurre en el fútbol real, su desarrollo sería mucho mayor porque así se lo exigiría la dureza de la competición. Me encantaría una Liga de División de Honor que agrupara a Madrid, Barça, Depor, Atlético, Valencia o Sevilla. Sería un salto de calidad, sin lugar a dudas, para la categoría y ello se vería traducido posteriormente en las canteras de los equipos de Primera y Segunda, que serían mucho más fecundas.
La crítica al sistema que propongo es, por otro lado, evidente. Es cierto que siguiendo esta idea reduciríamos las posibilidades de clubes de pueblo y de barrio. Es duro, pero es lo que exige el fútbol de hoy sobre todo si finalmente se aprueba el 6+5 que propone la FIFA. Es una perdida de tiempo para auténticos talentos en ciernes desperdiciar su presente midiéndose a equipos que no le hacen sombra, hay que buscar la competitividad y considero que un cambio de formato es el mejor camino.



Comentarios
Hola,
La idea en sí es bonita. Sin embargo, no tienes en cuenta el gasto que eso puede suponer: hay clubes que podrían costearlo, pero qué pasa con los pequeños que no pueden hacerlo?
Y por otro lado, tampoco veo tan claro por qué tiene que ser una liga de filiales de los equipos que están en primera: si el Málaga (por poner un ejemplo que no tiene por qué ser cierto) tiene mejor cantera que el Deportivo, pues sería más competitiva una liga en que estuvieran los mejores filiales de verdad.
Ugo, yo creo que los desplazamientos y su carestía no afecta por lo general a los equipos de primera e incluso de Segunda, aunque siempre hay casos como el Levante. En cualquier caso, es inversión en futuro, de modo que veo el gasto justificado.
Y en cuanto a lo de las canteras, por lo general las grandes canteras también están en Primera. En cualquier caso, puede haber excepciones, puede haber incluso afectados, lo que ocurre es con estas medidas siempre sale alguien perdiendo. Sin embargo con el actual modelo slen perdiendo la mayoría de los clubes de Primera y el propio fútbol español, porque juveniles de Barça, Espanyol, Dépor o Zaragoza, sólo compiten en serio en la Copa de Campeones y la Copa del Rey. Ése es el verdadero problema, que con otro sistema podríamos tener mejores canteranos, mucho más competitivos.
Saludos
¿Pero entonces Juan qué propones, qué participen las canteras dependiendo del resultado o qué sea una liga simétrica a la 1ª división en la que los equipos desciendan o asciendan según su resultado y no según lo que haga el primer equipo en 1ª?
Entonces que propones que sea una liga propia en que si un equipo su cantera no tiene nivel descienda o ascienda por méritos propios o no, sin excepciones porque claro si estas diciendo un sistema nuevo mejor que el actual tienes que ponerlo con las ideas claras.
También dices que sea una liga a nivel nacional vale muy bonito pero un juvenil tendría que faltar a sus estudios durante todo el curso o el viernes o el lunes porque tiene que desplazarse a la otra punta de España para jugar un partido dependiendo de si es el sábado o el domingo un ejemplo los del Deportivo de la Coruña sobretodo cuando tengan que jugar en levante o Andalucia no hablemos si en esa liga llegasen a jugar equipos de Canarias el coste que tendría para ellos los desplazamientos con hotel incluido y no creo que haya que dejar a un lado los estudios por si acaso eres uno de los pocos que consigue llegar a jugar en la primera división mientras que con el sistema actual eso se minimaliza el daño todo lo que se puede y no vale decir que se monten en un avión el viernes por la tarde o el domingo después del partido para que no falten a clase porque hay equipos en que no lo hacen ni los profesionales.
Vamos a ver, por partes.
Juando: propongo básicamente que jueguen la liga los veinte equipos de Primera, aunque ´se podrían barajar otras variantes, como hacer dos grupos mezclando equipos de Primera y Segunda. Pero la idea es que sea lo mismo que ocurre con las Reservas en Argentina, también muy similar a lo que hay en Inglaterra.
este: Bueno, vuelvo a insistir que lo de los precios de viajes, desplazamientos y todo este asunto no es un asunto de especial trascendencia para unos clubes que mueven mucho dinero, algunos más que otros. Y en cuanto a los estudios, no veo el problema. Por lo general, a los chavales que juegan en el último año de juvenil (lo que indica que ya tienen un porcentaje relativamente importante para ser profesionales)se les controla exhaustivamente su educación desde los clubes y se les exige aprobar. Claro que siempre hay acuerdos con determinados centros educativos, para que los canteranos vayan a clase por las tardes o incluso puedan faltar determinados días, asegurando clases de refuerzo en ratos libres. Eso es el orden del día en todos los clubes, porque si de hecho fuera un problema, la Copa de Campeones que se celebró hace unas semanas, a comienzos de mayo, fase vital en los cursos académicos, no se podría celebrar hasta el mes de junio.
Saludos.
Lo que propones no tiene ni pies ni cabeza, lo que tu propones quita la ilusión de los ascensos de la liga nacional a la división de honor. En división de honor tiene que jugar quien se lo merezca en el campo y me parece mucho mejor que se juegue por grupos para evitar desplazamientos tan largos que hagan perder el fin de semana.
Yo por mi parte comento que he logrado un ascenso a división de honor y he jugado otro año en ella, sin pertenecer a ningún filial de primera ni de segunda y que no hicimos el ridículo ante ningún grande. Actualmente estoy retirado y estudiando porque no podía compaginar las 2 cosas, pero por lo menos esos años si los pude jugar porque lo más que perdía era un sabado o un domingo.
Saludos
delapeña, como bien he dicho en el post este sistema puede ser injusto con los clubes de barrio, pero la realidad impone eso. Lo que no puede ser que equipos como Madrid o Atlético año tras año no compitan en condiciones hasta que llega la Copa de Campeones y la Copa del Rey. El fútbol actual requiere una competitividad máxima y este formato no la otorga, es así de simple. ¿Qué puede ser injusto para los equipos de barrio y de pueblo? Sí, puede ser. Pero sin duda es la mejor opción para que de las canteras salgan futbolistas mejor formados que hoy en día.
En resumen, delapeña, podrás estar de acuerdo o no, pero lo que está claro es que esta idea sí tiene pies y cabeza.
En el fondo la División de Honor es un escaparate para que un equipor grande te vea. Yo he jugado mis 3 años de juvenil en un equipo muy humilde de División de Honor, y también he de decir, que en ningún momento hicimos el ridículo ante ningún equipo, e incluso algun año eramos unos matagigantes…
Sin embargo si que era una realidad las dificultades economicas que supone llevarse a un equipo de 20 personas finde si, finde no, por 1/4 de España adelante.
En cuanto a lo de una copia "mini" de la liga de 1ª, no me parecería justo. En la zona en la que estaba había equipos de un gran nivel, que le podían poner las cosas dificiles a cualquier equipo español, como por ejemplo Celta, Valladolid, Salamanca, e incluso Oviedo, que aun cuando se fue a pique, mantuvo su cantera a un excelente nivel. Esos equipos cambian constantemente entre primera division y segunda, y creo que no sería justo mantener a un equipo brillante (eso va por generaciones) en una division mas baja simplemente por que el Club se encuentre en 2ª Division
Una vez más estoy de acuerdo contigo Juan. Duele a la vista ver como el Sevilla le saca casi veinte puntos al segundo (el Betis para más inri)Por poner un ejemplo…