
Quien haya venido leyendo la sección A ritmo de Tango desde que comenzó hace aproximadamente dos años, se habrá dado cuenta de que Racing Club de Avellaneda es un equipo inusual como casi ninguno en el mundo, realmente impropio, un grande empatanado en la pequeñez, con una historia brillante pero también conmovedora que incluso hace una década lo colocó al borde de la desaparición, evitada por su gente… Después de que a finales del pasado año se acabara con el gerenciamiento, después de que una nueva hornada de renovados dirigentes se hicieran con el mando de la entidad a través de unas elecciones, después de que, en definitiva, se retomara la ilusión por ver al equipo ahí arriba y no luchando por evitar el descenso, después de todo eso Racing volvió a dar palo a su gente en el comienzo del Apertura.
Todo ocurrió en Lanús, fábrica de futbolistas sin igual en Argentina, de hecho la gran estrella del combinado sub 20 argentino que no cesa de arrojar dudas en el Sudamericano de Venezuela, Eduardo Salvio, es su última perla. Racing salió con todo y se puso prácticamente nada más comenzar por delante, haciendo el 1-0 gracias a Lugüercio. De la mano de Yacob, una maravilla de mediocentro, Racing bailaba a Lanús e incluso podía hacer el 0-2… Pero entonces llegó su tragedia, la tragedia de siempre, lo normal en su esencia que es anormal en la esencia de cualquier grande.
Campaugnolo volvía a la titularidad después de un año en blanco, relegado al banco, el ídolo, el arquero que ganó el Apertura de 2001. El Chocho Llop había anunciado antes del torneo que Gustavo sería el titular. Y Gustavo evidenció los mismos errores que le relegaron al banquillo. Dos tibios despejes suyos acabaron en penalti y tanto del Pepe Sand, máximo goleador del Apertura que está en un momento excepcional. Con el 1-1 Racing se vino abajo y Lanús comenzó a jugar como sabe, con Valeri y su inteligencia, magnífico futbolista éste que en breve veremos en Europa, con Sebastián Blanco desequilibrando en los extremos, otra maravilla made in el Sur y el Pepe Sand machacando. Blanco hizo el 1-2 y Sand el 1-3.
Racing en la segunda parte se fajó, peleó duro, puso actitud con un gran Lugüercio… Pero Lugüercio, eso ya se sabe, no es suficiente. Racing quizás pagó ayer no tener a un nueve matador. Han llegado buenos jugadores, Vigneri, Falcón y Castromán elevan el nivel en la medular pero falta el hombre gol. El que todos quieren, el que quiere Llop, es Rubén Ramírez y Ramírez se cerró este fin de semana, de modo que se le espera para dentro de siete días. Es un buen delantero que puede ayudar a Racing a encontrarse con los éxitos, porque después de Sava no ha habido una referencia ofensiva de garantías. Las sensaciones que arrojaron los de Avellaneda fueron buenas pero con sensaciones no se ganan partidos.
Primera fecha con muchos alicientes
Todo esto ocurrió en la primera fecha de un Clausura que comenzó este viernes y en el que, a priori, pocas cosas han cambiado con respecto al Apertura. San Lorenzo arrancó con victoria contundente ante Tigre, en casa del Matador, remontando un 1-0 adverso, con 1-3 a domicilio y doblete de Silvera, que había sido muy cuestionado por llegar tarde a un entrenamiento sin aparente excusa. Es un triunfo redentor para el Santo, porque la afición de Boedo estaba muy tocada después de perder un Apertura que tenía muy encarrilado y porque el ambiente durante todo el verano ha sido más malo que bueno en el seno del vestuario.
Este domingo juegan Independiente contra Vélez, siendo el Enano Morález, chico de Racing que sin embargo huyó este verano (argentino, por supuesto) el gran atractivo de este choque. Morález ya ha dicho que para él este partido es especial, como especial será el recibimiento que le hará la gente del Rojo. Boca va al campo del siempre complicado Gimnasia de Jujuy, mientras que River, la gran incógnita, recibe a Colón, en un partido verdaderamente fundamental, porque es clave para el equipo de Gorosito comenzar con victoria y ganar crédito entre su gente, después del ridículo del Apertura.
Con las contrataciones de Fabbiani, auténtico culebrón del verano que se ha saldado felizmente gracias a la voluntad del talentoso Ogro por jugar en el equipo de sus amores, y el Muñeco Gallardo, hay ilusiones renovadas en Núñez, aunque el círculo no se ha cerrado al completo debido a que no se ha logrado concretar el regreso del Burrito Ortega, a pesar de que incluso futbolistas del plantel banda sangre, el propio Diego Buonanotte por ejemplo, han reconocido públicamente que jugar con él siempre era más fácil, que les hacía sacar lo mejor de sí. Igual, Gallardo, aunque no tiene la dimensión del Burrito, es también ídolo y se espera de él que lleve el peso del equipo. Esta noche saldremos de dudas…


Comentarios
A favor de Racing decir que Lanus viene siendo uno de los mejores equipos en los ultimos torneos y que era un partido complicado.
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