
Diego Armando Maradona no convence y ya, incluso, ni siquiera vence. En los dos últimos partidos de las Eliminatoria, la selección argentina sólo saco tres puntos, dando una pobre impresión de juego. Ganó a Colombia por la mínima en El Monumental gracias a que Falcao perdonó todo lo perdonable. Y en la altura de Quito de nuevo fue golpeado bien, por lo que la clasificación, pese a que todavía sigue estando ciertamente encarrilada, ni mucho menos está cerrada.
La figura de Maradona, obviamente, es prácticamente inviolable en la esfera pública argentina, aunque es obvio que sí comienzan a levantarse debates sobre el escaso juego de la selección. Sin embargo, no es de eso de lo que se habla en estos días en Argentina. La controversia la ha desatado, como suele ser habitual, Diego Armando Maradona, aunque esta vez sí es cierto que puede llevar algo de razón en una historia con matices surrealistas.
La historia es la siguiente. Desde que asumió el mando de la selección, Maradona ha venido quejándose de la falta de cuidado que se tiene con El Monumental, sede de la selección. El escenario de River suele ser escenario habitual de grandes conciertos y el césped sufre, aunque las arcas del Millo agradecen los ingresos por ceder su estadio a la música. El punto álgido del desencanto de Maradona, llegó en los días previos al partido contra Colombia. Días antes de que jugara la selección se había celebrado un gran concierto de un afamado grupo en Núñez. El estado del césped era realmente malo, más propio de un potrero que de un campo de fútbol. Contra reloj, comenzaron a llevarse a cabo numerosas medidas para salvar la papeleta, incluso Bilardo mandó pintar aquellas partes descoloridas. Sí, irreal pero real al mismo tiempo.
Lo que ocurrió en la cancha ya lo sabemos, un partido malo con victoria mínima. Las quejas públicas de Maradona no tardaron en llegar. El seleccionador dijo que las canchas en las que comenzó a jugar en Villa Fiorito eran mejores, habló de “vergüenza” y apuntó que el piso era peor que el de un “picadero”, lugar donde se adiestran a los caballos. Las reacciones de Maradona tenían cierta verdad, por no decir toda. Pero de nuevo el Diez se volvió a equivocar en el foro donde verter esas declaraciones, porque utilizar los micrófonos ha provocado la reacción de River, mandando un comunicado de protesta a la AFA, en el que, con mucha ironía, se pregunta si Maradona se ha hecho un control médico psicofísico. Y Diego ha respondido, mediante un comunicado, invitando a la comisión directiva de River que rectifique con sus insinuaciones o irá a los tribunales, así como indicando que se hará esas pruebas si también se las hacen José María Aguilar, el presidente del Millo, y todos sus directivos.
La polémica está servida, porque Maradona también ha apuntado públicamente que la selección debería jugar en La Bombonera o en Rosario, en una cancha tan pegadiza como el Gigante del Arroyito de Central. El gran jefe Grondona ha recogido el guante y ya ha pedido a la FIFA habilitar el campo del Canalla para poder jugar partidos de las Eliminatorias, aunque luego públicamente el mandamás del fútbol argentino no reconoce esta situación al extremo. Sí se moja Grondona con respecto a la polémica River-Maradona, reconociendo que las críticas de Diego no se realizaron en el lugar indicado, aunque no dando importancia, calificando el asunto como una nueva muestra de la clásica rivalidad Boca-River.
El próximo y trascendental partido que tienen los argentinos en casa es ante Brasil. Un tropiezo podría ser fatal, se le podría complicar muchísimo la vida a los argentinos, de ahí a que se quiera una cancha caliente al máximo. El campo de Central el mismo en el que en 1978 Argentina goleó a Perú por 6-0 ante la mirada de Kissinger y Videla, con la sombra del tongo aún planeando sobre aquel choque. El gran problema es que el estadio rosarino sólo cuenta con 35.000 asientos, de modo que la AFA hará menos caja y tendrá muchos más problemas para encajar a sus muchos compromisos con sponsors y patrocinadores. En cualquier caso, Grondona ya ha reconocido que la clasificación está en estos momentos por encima de todo. Maradona, en su línea, sigue armando jaleo, y los resultados no le terminan de acompañar, como tampoco Riquelme, que pese a las indirectas del técnico para tenerlo de vuelta, sigue ignorando al Pelusa.



Comentarios
interesante
Se está cubriendo de gloria el Barrilete cósmico. Más vale que espabile porque lo del Monumental, aunque sea cierto, suena más bien a burda excusa. Fuera de casa no ha conseguido buenos resultados en las clasif. para el Mundial. un poquito de humildad no le vendría nada mal al endiosado Maradona.
Tiene razón.
Lo malo es que, de hecho, lo único que hace es seguir la clásica línea de tantos políticos; traer un tema polémico a colación (sin que importe mucho que venga o no a cuento al caso) para que se hable de todo menos de los resultados de su gestión.
Claro que debe dirigir mejor: pero lo importante es que el equipo obtenga mejores resultados. Y allí esta el problema. Naturalmente para lo que ha hecho, no es de extrañar que muchos se froten las manos de freírlo como a tantos otros técnicos que lo han hecho mucho mejor y no han tenido ni la mitad del parcialismo de la crítica a su favor, y no porque no lo hayan hecho mejor, sino porque no son D1os...
Pero aún es pronto para condenarlo. Hay que esperar a ver que tal lo hace más adelante. Por pura justicia.
Naturalmente, que si no fuera tan prepotente no nos caería tan mal a todos los que no son compatriotas suyos.
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