Es un caso que ya empieza a fastidiar en Argentina pero que se sigue repitiendo con cada vez más frecuencia. El país del Cono Sur es una tierra hecha de inmigrantes europeos de diversas nacionalidades, sobre todo españoles e italianos, pero también de otras partes de Europa. Esta circunstancia está provocando que federaciones del viejo continente estén pescando en el fecundo fútbol argentino refuerzos para sus selecciones, ofreciéndole a los jugadores la preciada nacionalidad comunitaria, tan necesaria para asentarse en las mejores ligas del mundo. Ejemplos hay múltiples y variados. Sin ir más lejos en la final del pasado Mundial, con Camoranesi y Trezeguet, que nació en Francia, pero salvo una pequeña parte de su infancia se crío en Argentina y vivió allí hasta que fichó por el Mónaco, encontramos dos de estos casos.
Asimismo, sonado ha sido el caso de Higüain que, a diferencia de estos últimos, prefiere esperar la llamada de su país antes que irse con Francia. Los procedimientos de las selecciones europeas son legales pero escuecen en Sudamérica y, sobre todo, parecen poco éticos. El último caso es el de Croacia. El secretario general de la federación balcánica señaló hace unos días su firme intención de conseguir que el delantero de Banfield Darío Cvitanich se vista con la camiseta croata, debido a que sus orígenes están vinculados a aquel país. Este jugador, que marcó un hat trick en la pasada fecha, está rayando cada vez a mayor altura y ya ha levantado un resquemor más en el país argento.
No es la primera vez que Croacia explora Argentina, puesto que hace bien poco lo intento con Daniel Bilos. Este media punta argentino gigante de 1,94 llegó incluso a ser convocado en octubre de 2005. Ha ido rechazando todas las propuestas y finalmente su espera tuvo sus frutos, porque Basile está contando con él para elaborar su selección y de hecho marcó contra España en el amistoso con el cual se inauguró la Nueva Condomina. En cualquier caso, su elección es cuanto menos arriesgada, porque es difícil se consolide en una selección con tandos nombres de caché en la delantera.
Además, Croacia está intentando hacerse con la gran joya del fútbol suizo. Hablamos de Ivan Rakitic, segundo punta del Basilea que a sus 19 años está levantando pasiones en su país. La ofensiva por Rakitic es total y evidentemente eso no gusta nada en el país helvético, que no quiere que le arrebaten a un chaval que deslumbra por su técnica y certeza en los metros finales. Es otra polémica que está servida. Seguiremos informando.



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