
No había llegado el partido al minuto 6 y Palermo ya había batido por dos veces a un imberbe Iker Casillas. Era por la tarde en Japón, por la mañana en España y más aún de mañana en Argentina, horarios extraños para el fútbol, pero no me cabe la menor duda de que la afición bonaerense había madrugado para ponerse la zamarra xeneize. Les valió la pena. Fue un gran día para Boca, para Martín y para Bianchi: se enfrentaban el campeón de Europa y el campeón de Sudamérica, lo que antes daba en llamarse Copa Intercontinental y después Copa Toyota por exigencias de patrocinio. Cuando se disputaba a partido único y realmente centraba el interés.
Favorito el Real Madrid. Aunque se vivían tiempos de cambio ya que Florentino Pérez había ganado las elecciones, era el equipo del recién llegado Figo, Raúl, Hierro, Roberto Carlos, McManaman, Makelele, Helguera… también formaba aquel once Karanka, hoy subalterno de Mourinho y entonces de Hierro en el centro de la zaga. En la portería, como decíamos, un joven Casillas de 19 años, que vivió cinco de los más difíciles minutos que seguramente haya vivido en su carrera. El equipo de Del Bosque salió en punto muerto, quizá demasiado seguro de sus posibilidades, pero Boca salió a morder: ya desde el principio Riquelme la pedía y el Chelo Delgado se dejaba caer a la izquierda para hacerle la vida imposible a un desconcertado Geremi. Y arriba el Loco, letal, haciendo de los cinco minutos fatídicos de Casillas sus cinco minutos de gloria.

De nada sirvieron la calidad de Figo y la reacción salvaje de Roberto Carlos: un disparo al travesaño y un golazo ante el que Córdoba apenas sí pudo mirar. El resultado se había quedado ahí, en 2-1, y ya no se movería hasta el final. Aquel once en el tan olvidado rombo pasaría a la historia: Córdoba; Ibarra, Bermúdez, Traverso, Matellán; Serna, Battaglia, Basualdo, Riquelme; Delgado y Palermo darían la segunda Intercontinental a Carlos Bianchi, (la primera fue con Vélez) y la primera con Boca de las dos que alzaría, pues tres años después volvió a repetir gesta, en una segunda etapa como bostero y con un once totalmente nuevo, en el que sólo sobrevivía Battaglia, al Milan de Kaká, Maldini y Shevchenko.
Tras dejar La Bombonera en 2004 convertido en el DT más laureado de la historia del club con cuatro ligas, tres Libertadores y dos Intercontinentales, Bianchi marchó a España rumbo a El Calderón, donde apenas duraría una temporada, y desde entonces no se volvió a sentar en un banquillo. Ha querido la casualidad que, un día después de que el Chelsea haya perdido contra pronóstico ante el Corinthians la final del hoy llamado Mundial de Clubes, Bianchi haya sido confirmado como nuevo entrenador de Boca Juniors, por vez tercera, para las tres próximas temporadas relevando en el puesto a Falcioni, a quien no se le ha perdonado el sexto puesto en el ya concluido Torneo Inicial (antes Torneo Apertura).
Aunque no es ésta la única razón por la que Falcioni perdió crédito ni el de Bianchi podría ser el único regreso, y es que Riquelme salió del club el pasado mes de julio en parte por discrepancias por Falcioni, y con el retorno del Virrey las cosas podrían derivar en la vuelta a la Bombonera de dos de las más importantes figuras del club en su historia. De momento es Bianchi quien ha confirmado su incorporación para alegría de la afición xeneize. Aunque de chico era de River, pero eso mejor nos lo callamos.


Comentarios
1 Comentario moderado
-37.52 Comentario moderado
-353 Comentario moderado
-32.5Uno de los mejores entrenadores de Argentina sin lugar a dudas, estaría bueno destacar las finales que perdió con boca juniors, la final intercontinental ante el bayer munich en 2001, y la final de la copa libertadores de América ante once caldas. Y decir que en total son 15 los titulos que tiene como entrenador. saludos.
-- editado por última vez a las 02:41
7 Comentario moderado
-17.5Para mi el mejor, y no solo por los títulos, sino por la piña que crea en el equipo.
5 Comentario moderado
-12.56 Comentario moderado
-258 Comentario moderado
-9.59 Comentario moderado
-10