¿Se fue sin despedirse o mintió? ¿Cual fue realmente el pecado del portugués en el Camp Nou?. Todo parecía terminar con la sanción que la UEFA imponía de dos partidos de suspensión y una multa de 13000 euros al entrenador del Chelsea, José Mourinho, por sus manifestaciones tras el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones ante el FC Barcelona, en las que aseguraba haber visto al entrenador azulgrana, Frank Rijkaard, hablando con el árbitro Anders Frisk durante el descanso del encuentro.
Las declaraciones de Pascal Fratellia, uno de los directores de estadio para los partidos de Champions confirman las conversaciones entre el entrenador del Barcelona y el árbitro del encuentro en el túnel de vestuarios.
El francés expresa:
“Frisk nos señaló que mantuvo contacto con Rijkaard desde el campo hasta la entrada de su vestuario, que se encontraba cerrada. Rijkaard quiso saludar a Frisk cuando entraba en el túnel y luego trató de mantener una conversación con él mientras subían las escaleras hacia los vestuarios”.
Finaliza su relato del incidente:
“Frisk nos informó que le tuvo que decir a Rijkaard que ese no era ni el momento ni el lugar para hablar de cualquier circunstancia acontecida durante el partido y le exigió, cuando ya habían llegado a la puerta del vestuario del árbitro, que le dejase y se marchara al suyo”.
La sanción de UEFA se acoge a su normativa disciplinaria y destaca que el artículo 5, relativo a los principios de conducta, señala que “las asociaciones miembros, los clubes, sus jugadores, sus oficiales y sus integrantes deben comportarse de acuerdo a los principios de legalidad, integridad y deportividad”.
“La conducta de aquellos que incumplan estos principios ocasiona un desprestigio al mundo del fútbol, y a la UEFA en particular”, añade el organismo, en referencia a lo estipulado en el epígrafe 2 d) de este artículo.
El máximo organismo europeo en materia de fútbol, no comulga con el ejemplo. La UEFA no favorece la integridad cuando determina un “código rojo” para quienes rompen “los códigos del fútbol”, códigos, éstos, que sin necesidad de estar escritos toman valores “éticos” y de obligado cumplimiento para la mayoría de futbolistas o técnicos. Mourinho rompió el código, no gustó. Le bajaron el pulgar al mismo momento que lo miraban por Tv y no encontraban sus sponsors. Pensaron en las perdidas. No era tiempo de dar explicaciones. Corrían prisas y tenían que demostrar quién tiene la sartén por el mango.
Ya estamos con el ojo en la cerradura, empezamos a vislumbrar que son muchas las historias sin saltar al campo, pero continuamos sin oír, y no sabemos qué se dijeron Frisk y Rijkaard. Sería bueno para el prestigio del fútbol que alguien nos lo aclare.



Comentarios
Sería bueno para el prestigio del fútbol que los impresentables como Mourinho se fueran al carajo
Simplemente los personajes como Mourinho no deberían existir en el fútbol.
Mouriniho ganará champions, Abramovich termi inara entre rejas. Y Laporta, patada en el culo a Rikjaard, tendra q llamar por telefono al luso
Aparte de ser un maleducado y un prepotente... ¿qué tiene de malo la ambición de Mourinho? A mí no me parece mal.
José Mario dos Santos Mourinho el mejor estratega!!!!!!!!!!!
Aguante Mourinho!!
El artículo es una reflexión sobre la conversación de Rijkaard y Frisk, no sobre Mourinho, que por otra parte ya ha recibido una sanción. Es lo que tiene ser algo payaso, te llevas toda la antención de los medios y al final alguna otra cosa se escapa. El tema Chelsea-Abramovich es interesante. Estoy deseando que el Chelsea gane esta Champions, la Premier, etc, para ver qué hace el ruso. Yo cuando era pequeño me volvía loco con los juguetes nuevos, pero cuando ya les sacaba todo el partido, cuando había disfrutado de ellos, me aburría y los olvidaba. A ver que hace Mr. Roman con su juguete nuevo cuando lo consiga todo.