
Antes de comenzar el partido, y la eliminatoria, entre Roma y Manchester United, se atisbaba un encuentro en el que la emoción y la igualdad iban a estar presentes con total seguridad. Así ha sido. El partido en el Olímpico ha sido el típico de Liga de Campeones, afortunadamente. Los dos conjuntos sobre el papel tienen una gran capacidad para desplegar un fútbol alegre, rápido y al ataque. Esas características han sido más explotadas por los romanos que por los ingleses, pensando éstos en el partido de vuelta claramente.
El estadio de Roma estaba abarrotado. 23 años después, los de la capital volvían a unos cuartos de final de la Champions. Desde que se inauguró el formato actual, es la primera vez que llegan tan lejos. La ciudad estaba esperando la cita desde que se conoció el sorteo y el equipo no podía defraudar y no lo ha hecho. Buen partido de la Roma, no tanto el resultado. El Manchester ha perdido, pero ha salido vivo, teniendo en cuenta cómo se ha desarrollado el partido.
El encuentro ha comenzado con los romanos teniendo el dominio total del balón. Ese mando giallorosso ha provocado peligrosas internadas de los dos costados, tanto de Mancini como de Wilhelmsson. De Rossi ha comenzado a mandar en el medio del campo y Totti sacaba detalles. El Manchester estaba sufriendo sin balón, con un Carrick que ha fracasado estrepitosamente y un Rooney desaparecido. Sólo Cristiano Ronaldo aparecía, favorecido por la mala actuación del francés Mexés, que es un gran central pero hoy no ha tenido su día. La Roma no definía y perdía balones en las inmediaciones del área de Van der Sar.
En el minuto 34 se ha producido una de las claves del encuentro. Paul Scholes ve la segunda amarilla en ocho minutos y deja a su equipo con diez para el resto del partido, borrándose de la eliminatoria. Una estupidez en un hombre con tanta experiencia. Esto da aún más el control a la Roma y llega el primer tanto del partido. Los de Spalletti demuestran estar muy concentrados, sacan rápido un corner y Taddei marca el primero de la noche, con el que se llegaría al descanso.
La segunda mitad comienza igual que la primera, con dominio romano y sometimiento inglés. Los de Ferguson se conforman con el 1-0 y se agarran a Ronaldo para sacar algo positivo del Olímpico. Y el portugués responde. De una jugada suya nace lo único que ha hecho Rooney en el partido, marcar el empate. La Roma se echa con todo hacia adelante y Vucinic, en un mal rechace de Van der Sar, consigue el definitivo 2 a 1. Resultado justo pero insuficiente para una Roma que sufrirá en Old Trafford.
Mala imagen de un Manchester que pese a quedarse con uno menos muy pronto, no ha demostrado el gran fútbol que tiene. Sólo Ronaldo y Rooney han disparado a puerta. Sin duda un detalle muy representativo. Pero el resultado es corto y deja la eliminatoria totalmente abierta. No olvidemos que son dos partidos los que hay que jugar y que ha conseguido lo más difícil, marcar en campo contrario. En seis días el desenlace, promete ser otro gran partido.


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