Olía ayer a partido grande en San Siro. Se enfrentaban dos equipos muy distintos pero con algo en común: los dos guardan en sus vitrinas en trofeo en propiedad de la Copa de Europa. Finalmente, el encuentro cayó del lado de la calidad en detrimento del músculo, pero con una contundencia un tanto inesperada. De hecho, se enfrentaban el líder destacado de la Bundesliga y el segundo clasificado, ya muy descolgado, del Calcio.
El Milán, con un Filippo Inzaghi en un estado de gracia sorprendente, goleó a un Bayern de Munich que, sin llegar a jugar desastrosamente mal, no demostró ser uno de los más firmes candidatos a canquistar esta Liga de Campeones. De hecho, en los primeros cinco minutos, los alemanes ya habían encajado su primer gol por medio de Inzaghi, que a sus 32 años está pasando por una segunda juventud y hace peligrar el puesto de Gilardino, tanto en su club como en la selección.
No quedó ahí sin embargo la aportación del italiano, ya que en esta primera parte aún le quedaría tiempo para provocar un penalty por agarrón de Ismaël, pero que Andrij Shevchenko mandaría fuera, a la derecha de Oliver Kahn. Pero no estaba dispuesto el delantero ucraniano del Milán a irse del encuentro sin marcar su gol y solo dos minutos después de errar la pena máxima un centro desde la derecha de Jaap Stam fue rematado por Sheva abajo, donde duele, dejando en evidencia a toda la defensa germana y al propio Kahn. Aún quedaría tiempo en este primer periodo para que el Bayern metiera el miedo en las gradas, al menos hasta el descanso. A diez minutos de la conclusión de la primera parte, Bastian Schweinsteiger lazó una falta al borde del área que el portero brasileño Dida no pudo atajar dejando el balón a los pies del defensa Ismaël que remachó el 2-1 sembrando la incertidumbre en el público rossonero.
Aún así, poco duró la esperanza de los alemanes de remontar (el empate a dos les clasificaba) ya que a los dos minutos de la reanudación, de nuevo Inzaghi (que lleva dos dobletes en apenas cinco días), a pase de Serginho y tras varios rechaces, puso la sentencia en el marcador. Tras este gol, los alemanes bajaron los brazos ante el buen juego del los milaneses, más aún cuando diez minutos después Kaká, un tanto desaparecido el resto del partido, remachó de manera soberbia un contragolpe subiendo el definitivo 4-1 al marcador. A partir de ahí, el Milán se dedicó a hacer pasar el tiempo y el Bayern a intentar marcar algún gol sin éxito.
Los de Ancelotti tienen en esta Liga de Campeones el perfecto salvavidas para esta temporada, ya que el scudetto lo tienen harto complicado; todo lo contrario que los alemanes, que con la liga prácticamente en el bolsillo dicen adios a la posibilidad de lograr también la máxima competición europea.
[Foto: www.fcbayern.t-com.de]



Comentarios
Decepcionante partido de la pareja (otras veces brillante), Lucio-Ismaël. El problema de la ausencia de centrales alemanes es evidente, ya se vio la pasada semana con la selección.
Curioso, me acabo de dar cuenta de que el Milán ganó ayer por el mismo resultado que Italia a Alemania: 4-1.
Me temo que esta Champions es italiana a no ser que el Barça diga lo contrario...
Ojo al Olympique de Lyon, lleva unos años avisando y es un equipazo.
Lamentablemente el Bayern de Munich y el PSV viven engañados, son punteros en sus respectivas ligas a varios puntos de diferencia del segundo. Pero a la hora de enfrentar equipos de verdad salen todas sus limitaciones y alli se ve el verdadero nivel de delanteros como Claudio Pizarro, Paolo Guerrero y Jefferson Farfan, peruanos que no van a un mundial hace 24 años.