Partido típico de Liga de Campeones el que se pudo vivir la pasada noche en San Siro entre Milan y Bayern de Munich: goles, tensión, gran ambiente, y continuos cambios de guión. Al final, empate a dos. Un resultado espléndido para el Bayern, y pésimo para el Milan, que ahora deberá visitar tierra alemana en busca de la victoria. Los de Ancelotti no apuntillaron al conjunto bávaro, y estos se aprovecharon como hicieron en octavos frente al Real Madrid, teniendo fe hasta el último suspiro.
Ancelotti planteó finalmente el partido con precaución, primando su mediocampo con más presencia. Así era Gilardino el único punta, pegándose continuamente con los centrales alemanes, y sirviendo de punto de apoyo para las llegadas de los dos mediapuntas, Seedorf y un Kakà muy gris durante los 90 minutos. Así fue Pirlo el que se echó el peso del equipo a sus espaldas, haciendo gala de una visión y distribución del juego fantásticas.
Salía el conjunto ‘rossonero’ con fuerza, buscando la portería de Rensing y encerrando al Bayern en su campo. Incluso pudo llegar el primer gol en un centro desde la izquierda que a punto estuvo de alcanzar Seedorf en el segundo palo. Poco a poco el Bayern fue sacudiéndose esa presión, y aunque el dominio seguía siendo del Milan, al menos los de Hitzfeld intentaban acercarse a Dida, bien es cierto que sin prácticamente peligro. Sí lo llevaba el equipo local en un par de remates de cabeza de Ambrosini primero y Gilardino después, que Rensing despejó en dos buenas intervenciones. No pudo hacer lo mismo en un remate bombeado de Pirlo, que se coló por encima de él. Ese tanto significaba el 1-0, con el cual se llegaría al descanso.
La salida en el segundo tiempo volvió a traer consigo un Milan atacante, además jugando con más velocidad, al contrario de lo que hicieron en el primer periodo, y eso le hacía daño al Bayern. Estuvieron cerca de marcar el segundo, primero en un gol anulado a Gilardino por dudoso fuera de juego, y acto seguido en una clarísima ocasión desperdiciada por Kakà.
Hitzfeld recurrió a los cambios, y el Bayern empezó a adelantar a sus hombres en busca del empate. Sería en el minuto 76 cuando Van Buyten se aprovecharía de un balón suelto en el área para establecer el empate a uno en el marcador. Y lejos de conformarse, el conjunto bávaro se fue en busca de el segundo gol.
Muy mal lo estaba pasando el Milan, cuando el colegiado ruso Yuri Bakakov pitó un penalti inexistente de Lucio sobre Kakà, quizás arrepentido del que no pitó en la primera parte con los mismos protagonistas. Ese si había sido claro. Kakà no falló y el Milan cogía aire. Sin embargo, los de Ancelotti se echaron atrás, y el Bayern empujó insistentemente. Así, en la última jugada de la noche, Van Buyten conseguiría el empate a dos definitivo en un gol que firmaría el mejor depredador del área. Buen control orientado con el pecho, y excelente definición con una volea durísima por el único hueco disponible.
Quién lo iba a decir hace apenas un par de meses, pero este Bayern de Munich tiene muchas opciones de estar en semifinales de la Liga de Campeones. Para evitarlo, el Milan deberá ir a Alemania con el único objetivo de conseguir la victoria.


Comentarios
…. buen partido… pero que malo el arbitro… kaka como dices demasiado gris.. si no fuera por el penal no se hubiera sabido que estaba jugando..
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