Corren malos tiempos para el club de Amsterdam. En el puesto séptimo de la Eredivisie holandesa, a 17 puntos del líder PSV y 11 del Feyenoord (tercer clasificado), el Ajax está completando una sus temporadas más aciagas de las últimas décadas.
El pasado sábado, el equipo dirigido por el mítico Danny Blind, aquel brillante líbero del equipo Campeón de Europa en el 95, cayó estrepitosamente en su estadio del Amsterdam Arena, por un resultado de 1-4 frente al Utrecht (equipo ante el que los de Amsterdam también cayeron en la primera vuelta por 1-0), ahora mismo, uno de sus más directos rivales en la tabla. Con penaltys fallados (Galásek) y jugadores fuera de su posición (Klaas-Jas Huntelaar jugando como segunda punta por detrás de Charisteas), es difícil lograr algo positivo. Esta dolorosa derrota supone un serio revés para las aspiraciones de los de Blind que, lejos de aspirar al título, aún optan a entrar en Liga de Campeones el próximo año, previo paso por la ronda preliminar. Muy difícil objetivo, tal y como están las cosas.
Pese a los malos resultados y al pobre papel realizado en Europa (se enfrenta en octavos de final a un Inter muy en forma), el Ajax no pierde su estilo. Su máxima de construir equipos a base de jugadores de su prolífica y exquisita cantera y de fichajes sorprendentes y, en algunos casos, estrambóticos, se mantiene intacta. Saben que juegan con ese riesgo, saben que es su propia identidad, y no quieren arriesgarse a perderla, como les ha pasado a otros grandes de Europa. Basar la construcción de un equipo en los jugadores de cantera conlleva estos riesgos. Los jugadores salen o no salen, no se pueden fabricar en serie.
Ante este panorama, ya son varios los jugadores de la última generación que han dejado el equipo o han anunciado su marcha. Si el año pasado Rafael Van der Vaart, el mejor jugador de la actual generación del Ajax, era traspasado al Hamburgo, este año el menudo mediapunta sudafricano Steven Pienaar y Nigel de Jong han anunciado su marcha a Borussia Dortmund y Hamburgo respectivamente para final de esta temporada. El equipo poco a poco se va desmantelando, pero una nueva generación no tardará en llegar a la primera plantilla. Quién sabe si ésta será otra nueva generación del éxito, como lo fue aquella de los Kluivert, Seedorf, Davids, Reiziger…


Comentarios
Y los siguiente serán Wesley Sneijder, Heitinga o Emanuelson. Ser entrenador del Ajax debe ser un suplicio. Ya analicé ligeramente la semana pasada en mi blog la enésima reconstrucción del Ajax. Es casi imposible que en la liga holandesa se pueda mantener un equipo competitivo, porque cuando un jugador destaca acaba yéndose a otra liga más importante. De todas formas, tranquilidad, en dos o tres años el Ajax estará luchando en lo más alto y antes de 2010 vuelve a ganar un trofeo europeo. Es mi apuesta. Por algo es mi segundo equipo (tras es Madrid).
Por cierto, Jaap Stam, jugador del Milan, cedido al Ajax hasta junio
Junto a Sneijder (que no estiendo como sigue allí, para mi tiene uno de los mejores chutes lejanos de toda Europa) tambíen me gustaría ver lo que puede hacer lejos de Holanda Markus Rosenberg que me parece que tiene la calidad suficiente como para dar el salto
Y Maxwell al Inter. Otro menos.
oye borja¿y con mauro rosales que pasa? no crees que a este chico le iria mejor en españa?
pienso que los jugadores que quieran dejar el club que lo dejen pero que su partida veneficie al club asi con el dinero pueden traer otros jugadores mejores o iguales