El Slavia gana la liga once años después

2 comentarios

Slavia

El Slavia de Praga siempre fue el equipo de la intelectualidad. Fundado por un grupo de estudiantes de literatura a finales del siglo XIX, su condición distó mucho de su histórico rival, el Sparta, más asociado con el movimiento obrero. Bajo el regimen comunista, el Slavia, visto por los mandamases del país como un foco crítico al sistema, sufrió muchísimo. Pero la realidad es que la caída del muro no hizo mejorar la situación, salvo a mediados de los noventa, cuando un conjunto plagado de futbolistas que luego darían la campanada en la Eurucopa de 1996 se proclamaron campeones de liga. Eran los tiempos de Berger, Suchoparek, Poborski o Smicer, un auténtico equipazo que llegó también a las semifinales de la UEFA.

Desde esa época el Slavia no salía campeón y esta campaña ha podido romper la inclemente sequía de éxitos. Bajo el mando de un auténtico hombre de fútbol, jugador y padre de jugador, siempre relacionado con el Slavia, Karel Jarolim, los de Praga se han impuesto en un disputadísimo campeonato a su clásico contrario Sparta. El Slavia logra de ese modo su segunda liga checa en tiempos modernos, con un equipo en el que sobre todo destaca un interesantísimo extremo zurdo, Daniel Pudil, una maravilla de futbolista, todo clase, con gol y 22 años que le hacen ser una de las perlas del campeonato checo, internacional absoluto y venta casi asegurada en este verano.

El Slavia ha ganado la liga por su consistencia atrás. No se ha destacado precisamente por ser un equipo goleador. Sus delanteros, Vlcek y Senerik, suman entre ambos diez goles, siete el primero. Sin embargo, sólo ha recibido 24 goles, en parte por la seguridad que aporta su veteranísimo guardameta Vaniak, en parte por una gran defensa en la que destaca sin duda Marek Suchy, un joven central de 20 años que lleva cuatro años en el Slavia y promete muchísimo. Suchy tienela suerte de desempeñarse junto al experimentadísimo Brabec, que le aporta la experiencia que le falta. Otra de las claves de este conjunto es su mediocentro, bastante extravagante para el fútbol centroeuropeo. Forman en el doble pivote el tunecino Belait y el francés Tavarés. Belait es joven, 20 años, y también dará que hablar. Tras un paso inadvertido por Inter y PSV, por fin está demostrando el gran nivel que se le supone. Tavarés, por su parte, es un trabajador zurdo infatigable, un jugador interesante, de equipo. Con estos dos suele alternar el único superviviente del anterior título, el gran Vladimir Smicer.

Smicer, como la mayoría de los integrantes de esa magnífica selección checa que asombró a Europa en 1996, emigró al extranjero. Se fue al Lens y después pasó al Liverpool, donde sin tener la continuidad de la que disfrutaba en Francia cuajó unos números relativamente aceptables. De Anfield volvió a Francia, al Girondins y este pasado verano regresó por fin a casa, once temporadas después. Con este título, a sus 34 años, pone un magnífico broche a su carrera y se convierte en auténtica leyenda para los hinchas del Slavia.

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

¿Quieres saber más?

Artículos

Artículos relacionados que probablemente también te interesen

Ver más

Respuestas

Preguntas sobre este tema que ha contestado la comunidad

Comentarios

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL