Cuando uno es delantero centro, sólo tiene una cosa en la cabeza, marcar gol. Si eso se consigue, se está logrando lo más bonito de este deporte, porque es un gran paso a lo que el equipo ansía, la victoria. Para conseguir dicho objetivo, el gol, un delantero centro de verdad hacer lo que sea. La frase típica de “daría una pierna por marcar un gol a…” es exagerada e irracional, pero refleja las intenciones de los delanteros goleadores.
Por eso, cuando le llega el balón, quiere meterlo en la red. Da igual la manera y la forma. Tampoco importa con qué remate. La espalda, la rodilla, la cara… todos los instrumentos son válidos si el balón entra en la portería. Este fin de semana, Mario Gómez, delantero centro goleador del Stuttgart, consiguió un gol de la peor forma posible, con el pene.
Sí, hay muchas maneras de marcar, pero ésa era la que mejor le venía, o la única con la que podía conseguirlo en ese momento. No es la mejor ni mucho menos, pero el gol vale tanto como una chilena por la escuadra. “Rematé con una parte grande y me dolió muchísimo” asegura el jugador de origen español. No pasa nada, Mario. Ese gol “de pene” contribuyó a la victoria de tu equipo en el campo del Bayern de Munich, y eso vale más que una noche de amor, ¿no?
El diario Bild asegura que fue un gol geni(t)al. De la mano de Dios, al pene de Mario. Sin duda la anécdota de la jornada futbolística. Aunque seguro que si por Mario fuera, marcaría todas las jornadas un par de ellos así. Desde luego, su equipo los necesita.
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Fuente: 20 Minutos


Comentarios
Veo que este blog sigue deleitándonos con sus contenidos de gran interés intelectual.
Caray Dr. House, ya echaba de menos tus comentarios tan acertados y atinados sobre fútbol. Un placer tenerte por aquí (intelectualmente hablando, claro).