Unos posts atrás recordábamos los pasos deportivos de un futbolista español en una Liga extranjera: el ferrolano Nacho Novo, quien vuelve a ver la luz tras una campaña en tinieblas en el Glasgow Rangers escocés. En Escocia vive y juega otro gallego, el delantero coruñés David Fernández, quien, por el contrario, acaba de entrar en penumbra tras un breve periodo de luz en el Kilmarnock. ¿Motivo? El maldito ligamento. Sea cruzado, interior, anterior o lateral, el ligamento lesionado se está cobrando demasiadas víctimas desde la pretemporada. Casi todas han sufrido esta lesión de manera fortuita, pero en el caso de David ha ocurrido por la dura entrada de un contrario, el jugador del Celtic Gary Caldwell.
Ocurrió el pasado fin de semana en el choque que su equipo perdió por 1-2 frente al equipo católico de Glasgow que entrena Gordon Strachan. Caldwell marcó a David, quien le dio la tarde con una gran actuación. El defensa del Celtic, presionado además desde la grada, perdió los papeles unos minutos antes del descanso y cometió una escalofriante y premeditada entrada que se llevó por delante al jugador gallego dañándole en la rodilla. El técnico del Kilmarnock denunció tras el partido que Caldwell había lesionado a propósito a David, mientras que el defensa del Celtic, protegido por su entrenador, respondió que había sido un accidente y que le deseaba una pronta recuperación al gallego.
Este contratiempo físico no es el único que ha sufrido David Fernández desde que juega en Escocia, es decir, desde el año 2000. Estando en el Celtic sufrió problemas en un hombro y dos malas caídas le mantuvieron más de una temporada en blanco. Ahora repetirá tiempo de inactividad: se pierde la actual entera, diez meses; a ver si llega a tiempo para empezar la siguiente en el Kilmarnock, donde tiene un año más de contrato.
Esta lesión vuelve a frenar la progresión de un futbolista que ha logrado asentarse en el fútbol escocés desde que llegara al Airdrie de la mano del agente y ex futbolista internacional Steve Archibald junto a otros jugadores españoles como Sánchez Broto o García Sanjuán. El Airdrie fue su primer destino, en donde las buenas actuaciones le permitieron evolucionar hacia el Livingston en dos etapas, el Celtic junto a Henrik Larsson (donde jugó poco y se lesionó), el Dundee United y ahora el Kilmarnock.
David tiene 30 años y ha marcado 23 goles en Escocia en más de seis años. Canterano del Deportivo, cambió de aires tras triunfar brevemente de la mano de John Toshack en el club coruñés, que lo cedió tras la marcha del técnico galés al Sevilla y al Toledo. Seguimos deseándole mucha suerte en Escocia y una rápida recuperación.
P.D.: Uno se pregunta: ¿no será que las lesiones de ligamentos se están produciendo demasiado últimamente (me refiero a las fortuitas) porque en el trabajo de preparación física de algunos equipos se intensifica más la exigencia a algunos músculos y tendones y se descuida la atención a los ligamentos de la rodilla?
Más información l Riazor.org, Kilmarnock Vitalfootball


Comentarios
Pues acabo de ver la entrada y es una pena lo que le ha pasado a David. Estaba haciendo una buena temporada. Espero que no sean 10 meses de recuperación, me parecen demasiados.
No creo que el otro jugador lo haya hecho intencionadamente pero una cosa está clara: entro al bulto a ver si de casualidad le daba al balón o paraba a David de otra forma. Está claro que no le quiso lesionar de tanta gravedad.
Pero una pena,
Ánimo David
Fantástico Gary Caldwell ayer contra el Benfica. Los portugueses ganaron 3-0, el primero se lo marcó Caldwell en propia meta, el segundo fue un saque largo del portero que quiso controlar Caldwell y lo dejó a pies de Nuno Gomes para que marcara. El tercero fue un remate que le pasó por el medio de las piernas.
Pues parece que la lesión es muy grave y los médicos le dan un 50% de posibilidades de volver a jugar al fútbol. Os remito a la noticia en "La Opinión de La Coruña". http://www.laopinioncoruna.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=2203&pIdSeccion=12&pIdNoticia=77019&pVar=1162540935621
que pena lo de David.