
“¿Gasol? ¡Me encanta! Es increíble, la gente no se da cuenta de lo bueno que es. En el poste es muy fuerte y además tira muy bien desde fuera. En el equipo lo utilizamos un poco como lo hace la selección española”.
Así se despachaba hace unos días un tal Kobe Bryant en La Gazzeta dello Sport (recordemos que Kobe se crió en Italia). Parece de justicia el reconocer los méritos de Pau pero el reconocimiento le llega quizás demasiado tarde y cuando su llegada ha coincidido con el despegue de los Lakers. Veremos las que le caen cuando los resultados no sean los esperados, o sea, si su equipo no se lleva el anillo al final de temporada. Aunque en esta ocasión, si tal cosa sucede, tendrá con quien repartir las collejas.
Aunque ahora parezca, dada la compenetración con sus compañeros, que lleva en los Lakers desde siempre, hace apenas un par de meses Pau andaba rumiando su desventura en el vestuario de Memphis, con el único consuelo de la compañía de Navarro. Entonces la atención de la prensa y los aficionados solamente le tenían a él como centro de las críticas. De nada le sirvió el liderar unas cuantas de las estadísticas históricas de la franquicia.
Cada caso es diferente y el de Pau es muy particular por varios motivos, pero quizás el resto de la emigración española en la NBA debería plantearse seguir el ejemplo de Gasol el anteponer sus carreras al bien de sus equipos. Que miren alrededor y piensen cuál de sus compañeros dejaría a su carrera en segundo lugar.
Via I La Gazzetta delo Sport
Foto I espn.com


