Todos tenemos la esperanza de que el R28 pueda evolucionar favorablemente en esta ajustada pretemporada para Renault, pero viendo los entrenamientos en el Circuit de Catalunya se puede comenzar a pensar en una temporada no muy brillante para la escudería francesa. Los Ferrari ya han demostrado su potencial en Cheste y Jerez, mientras que el McLaren de Lewis Hamilton va como la seda. Fernando Alonso está todavía muy lejos de esos tiempos que darían la esperanza de que su vuelta a casa se convierta en el revulviso para volver a coronarse en la Fórmula Uno.
Aunque dudo que así sea. Sinceramente, soy de los que piensan en que Alonso ha cometido un error cambiando de escudería. Hoy por hoy, Renault no es una marca competitiva para llevar al ovetense a conquistar el título mundial. Es cierto que si algo ha demostrado el español en estos años, es que sabe cómo poner su monoplaza a punto para luchar por el podio. Su manejo del volante también es incontestable, de las mejores manos del Mundial. Pero de ahí a poder luchar de tú a tú contra los potentes F2008 y MP4-23 hay un trecho.
Hamilton tiene ventaja sobre el asturiano. Su potente bólido de Mercedes le permite encabezar las listas en los entrenamientos oficiales, marcar tiempos de carrera y confirmar la fiabilidad del MP4-23. Además, ya demostró su potencial en el año de su debut y esta temporada tiene todas las papeletas para convertirse en un claro pretendiente al título. Cabrá esperar, eso sí, al inicio de la temporada en Australia. Estoy seguro de que Fernando hará todo lo posible para luchar por ganar carreras. Aunque, a bordo del McLaren las esperanzas se hubieran multiplicado considerablemente.
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